| แฟ้มประวัติJesuSpace... Griten en s...รูปถ่ายบล็อกรายการ | วิธีใช้ |
|
11 กุมภาพันธ์ Un cuento de azarA mí, el tema del azar como ciencia, siempre me ha fascinado. Llevo un tiempo queriendo sentarme a escribir sobre él; el destino, la suerte, la casualidad… pero un extraño horario sin escrúpulos no me deja ver el hueco necesario.
Tampoco tengo demasiado claro si hacerlo en clave de humor (encuadrado dentro de la categoría “mis pajas mentales”) o como reflexión más seria (del tipo “mis ¿polémicas opiniones?”). Me parece un tema suficientemente serio como para tomarlo a broma, pero lo suficientemente poco relevante como para ponernos serios. ¿Cómo hablaríais vosotros del asunto? No sólo se aceptan opiniones sino que se agradecen mas que mucho.
Hoy, como prólogo, me animé a dejaros un trozo de texto que, mientras la veía, copié de una película que trata justamente de ello (por cierto, para los que no la conozcais, diré que el prota es mi querido Leo Sbaraglia, q como observaréis en las fotos, sale guapísimo! - como no podía ser de otra forma). Para contextualizar las líneas diremos que la historia cuenta “el peculiar don” de un conjunto de individuos: “una gran dosis de suerte en su poder”, suerte que se apuestan en macabros juegos en los que, el ganador, se apodera de la del perdedor.
Y he aquí un diálogo, signo de debilidad, antes del último de los juegos macabros de azar entre los dos “finalistas” (mezcla de fanatismo, locura y extraña sensibilidad) en el que uno de ellos presenta sus “credenciales”. Una lucha por la suerte como don más preciado: La suerte frente a la muerte.
Poster no oficial de la película
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
[...] no suelo hablar con la gente que viene a jugar, pero esta vez quiero hacer una excepción.
Mire esta foto...
La escena en cuestión (dando a Leonardo la foto de "Helena")
Cada mañana se abría la puerta del barracón y ellos hacían salir a unos cuantos. Primero los viejos, después nuestros padres, los hermanos mayores...
Tras dos semanas, quedábamos solo 50, todos niños. Entonces dejaron de venir.
Unos días más tarde apareció un hombre. No era militar. Vestía un traje color arena, muy limpio. Usaba un pañuelo negro... Nosotros no olíamos muy bien, ¿sabe? Y uno a uno nos cogió del brazo y apuntó nuestros números en su cuaderno. Nos llamarían para reunirnos con nuestros padres. Luego se fue y nunca volvió.
Pero los guardias regresaron. Nos pusieron en fila, gritaron un número, me miré el brazo... No era el mío, era de otro.
Mientras salía por la puerta, el niño se giró y nos miró a todos, contento de haber ganado, y desapareció.
Así cada día un número, o dos. O ninguno. A veces sólo nos examinaban y se iban.
Al final sólo quedábamos Daniel y yo. Tardaron 4 días en volver.
Y hablábamos. Hablábamos mucho. Daniel sabía algo. Me contó que ayudaba a su padre en la relojería...
¿Sabes que si miras un minutero fijamente puedes ver como se mueve? - me contaba
Esa foto es de Helena, su hermana.
Daniel sabía que no eran nuestros padres quienes nos esperaban fuera.
Cuando la puerta se abrió de nuevo cogí la mano de mi amigo, cerré los ojos y recé para que no dijeran mi número.
Cuando Daniel me soltó no pude volver a abrirlos. No quería mirarle a la cara.
El dejó la foto en mi mano y me dijo: "Es tuya"... y se fue.
Al abrirse la puerta de nuevo los uniformes habían cambiado.
Si le parece bien, es hora de jugar.
"Intacto"
Leonardo Sbaraglia.
ข้อคิดเห็น (24)ในการเพิ่มข้อคิดเห็น ให้ลงชื่อเข้าใช้ด้วย Windows Live ID ของคุณ (หากคุณใช้ Hotmail, Messenger หรือ Xbox LIVE คุณมี Windows Live ID อยู่แล้ว) ลงชื่อเข้าใช้ หากยังไม่มี Windows Live ID ลงทะเบียน
การติดตามข้อมูลURL การติดตามข้อมูลสำหรับข้อมูลนี้คือ: http://onjesuspace.spaces.live.com/blog/cns!752A330E4B10DA60!815.trak เว็บล็อกที่อ้างอิงข้อมูลนี้
|
|
|