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3月6日

De despedidas sin fechas

Llegados a este extremo del camino, marco mi punto y aparte.

 

Este sitio nació de mi necesidad de compartirme un poco con el mundo, y abandonada esa ilusión, vencida mi energía por no saber hacerlo (aquí mi miedo, ya prevenido, a hacerlo con suficiencia y sin escudos), opto por no convertir esto en un proyecto de nada, más vacío de lo que ya viniera a ser.

 

La suma de mi lucha interna y mi escaso tiempo (que me ahoga y no me permite mostrarme más allá de reticencias personales) se vino a medir en sana disputa con las personas que he conocido por el camino...

 

Algunos me habéis aportado algo, otros mucho más, y creedme que para mí, el haber sentido vuestra victoria frente a mi desolación ha sido el mayor regalo.

 

No se si será un corto hasta luego o un adiós sin paliativos, pero sí se (siento necesario) marcar un respiro sin demasiado margen a la explicación.

 

Sólo me queda decir gracias a todos los que entraron, muchas gracias a todos los q disfrutasteis en mayor o menor medida en alguna visita, mil gracias a los que en cierta ocasión plasmarais alguna idea, opinión, crítica o frustración, y especiales gracias sobre gracias a los que, de un modo u otro, os convertisteis en viajeros incondicionales que, en más de un caso, habéis llegado a robarme un buen trocito de cariño.

 

Espero encontraros en el camino.

 

Besos y besos,

 

Jesús.

 

 

 

P.D: Tenía un juego pendiente con Wilo, consistente en poner las 5 mejores canciones para mí (y con la gracia de comentarlas, claro). Como no quiero dejar asuntos pendientes, pero tampoco veo el momento de hablar más de la cuenta, cambio las palabras sobre melodías por los acordes en sí, mucho más expresivos, de modo que os dejo mis cinco mejores canciones del momento listas para descargar (hace una semana serían otras, y dentro de 10 días otras diferentes) y que ellas entonen el “buen viaje”.

 

Coldplay – Square One

 

Interpol – Evil

 

Franz Ferdinand – Take me out

 

Goo Goo Dolls – Iris

 

The Cure - Trust

 

 

 

3月1日

Algunas preferencias...

Invitado a jugar por: Tamaruca

 

10 años atrás yo...

Yo no había nacido, no exitía, al menos tal y como me veo ser hoy. Era otra cosa… un proyecto de mí, quizá más auténtico y mejor logrado que el resultado final (muy probablemente) pero apenas un atisbo de mi construcción actual. Mucho tiempo…

 

 

 

 

5 años atrás yo...

...ya soy yo. Obras concluidas

Había logrado pasar de empezar a ser, a ser sin más (aún quedaban – y quedan - retoques por hacer, pero los cimientos ya estaban afianzados) gracias al inestimable estar de algunas personas que terminaron siendo fundamentales para mi malograda obra actual, cuya escasa magia viene, sin embargo, otorgada por la calidad de sus ingredientes.

 

 

 

1 año atrás yo...

 Pasaba por la etapa más negra académicamente y más rosa en el resto de ámbitos. Fue un año especial. Para olvidar, cuando sale mi vena responsable, para enmarcar cuando me da por gritar el carpe diem a los vientos más alejados.

Tiempo de conocer mundo y aprender cositas que no vienen en los libros.

 

 

 

 

Ayer yo...

Descansé, corrí, leí, soñé, jugué, comí, maldije y reí (pero no a la vez) sin olvidarme – aunque por poco – de seguir respirando. Creo que no se me olvida nada – nada que haga la lista más completa y no solo más larga.

 

 

 

5 Canciones de las que no me sé la letra:

Que me digan algo, no? (porque sino valdría cualquiera que no me guste o casi no conozca).

Pues quizá me quede con:

 

Le Peuple de l'Herbe - No Escape

Fatboy Slim - Wonderful Night

Myslowitz – Krakow

Carla Bruni - Quelqu'un m'a dit

Dulce pontes - Cançao do mar

 

... es que cuando nos salimos del inglés o el castellano...

(ya se que la de fatboy slim es en inglés, pero intentad cantarla, intentad!!)

 

 

 

 

5 lugares ideales para mí:

Playita de arena blanca.

El cine, si la película que proyectan es de mi agrado.

Mi cama con mi Mp3.

La puerta del aula de clase de la facultad justo después de salir de un examen (que recuerdos).

Cualquier otro con una compañía que lo haga especial (tan poco original como fundamental)

 

 

5 mayores alegrías de mi vida:

Seguramente ibais a averiguar más cosas de mí de las necesarias, así que eso os lo susurraré si ha lugar.

(... Y es q ya sabéis lo que adoro un buen silencio en determinadas situaciones)

 

 

 

5 cosas que me gusta comer:

Una carne: El solomillo (qué original, eh?) preferentemente al Roquefort.

Una Verdura: Los cardillos o las espinacas.

Un Pescado: La trucha.

Un Marisco: La gamba (mejor si es a la plancha).

Un postre: Fresas con nata (o con zumo de naranja), arroz con leche (bien dulcecito), profiteroles, tarta de chocolate (de bizcocho y galleta)… … … es que en este campo me “requetecontra” pierdo (como diría cierta Argentinita)

 

 

5 cosas que nunca me verás usar:

Un arma.

Una aguja (en primera persona, se entiende… como receptor, qué remedio!).

Un anillo.

Una moto de gran cilindrada.

Cualquier objeto que proceda de tu herencia

 

Ufff, que tutto.

 

 5 juguetes favoritos:

Mi Mp3 en mi cama (el orden de los factores…)

El ordenador.

Mis pensamientos (al que más tiempo dedico).

El Dvd (inestimable amigo de mi colección de películas).

Buzón de tiempo, de Mario Benedetti.

 

 

 

5 víctimas:

 Cris

Alabastro

Da Xilva

Almudena

Bambina

2月22日

Silencios

Silencios

 

“...aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.”

 

[...] y no es que me desespere, más bien podríamos decir que mis piernas ya no responden. Las estrellas no me dicen nada.

 

Bien que la luna me traiga lluvia sin demasiada humedad, y mi vida lo agradece, pero ya no tengo ganas de acudir a mi cita con aquellas gotas.

 

Sabías, mi cielo, de mi pretensión por mirar arriba, justo en el centro de anchas avenidas, arrodillado en asfalto espuma, y con mis manos en cruz, ver el cielo con los ojos cerrados, muy apretados, observando cuantas estrellas lo componían. Sentir como el agua me moja la cara y se confunde con mis lágrimas... la tristeza es tan bella!!...

 

Y claro que me lo sigue pareciendo, pero prefiero escuchar según qué silencios, y quedar en mí disfrutando de la gente en soledad. Hablar hacia adentro y no mirar a los ojos – no tan directamente.

 

 

 

 

 

No hay motivos – quizá son tantos y tan valiosos – para esculpir el futuro en piedra desgastada, y me importa, todo me importa...

 

Pero qué sentido tiene que el universo de cada uno se construya tan despacio para destruirlo tan rápido – mil disculpas por mi vacío que contradice tantos universos, mil quejas por llenar de universos sin brillo, tu vado, mi vacío.

 

Miré, y más allá, examiné todo lo que me dijeron tus palabras doctas, secretas... el agua, el azul cielo, el verde claro, las personas sencillas, el horizonte escondido y el negro que  nadie quiere – y que con tanto amor nos ocultará siempre – y ahora no tengo prisa pero corro...  no discuto y casi no vivo, pero soy feliz – quizá menos de lo que merece tu piel, pero feliz que no es poco.

 

Con cada fibra, me vestían de cariño y miraba por ventanas traslucidas... siempre las preferí, porque siempre se ve lo que quieres imaginar, y cuando el calor disipa su vapor, nada es tan idílico.

 

Cuando instas un alma, la ves, la moldeas y te sonríe por ello y la esculpes con más amor. Cuando conformas lo que tu mente daba de su imagen y el alma palidece de igual forma, sólo queda vivir para ti.

 

No derramo lágrimas por nada, soy feliz, pero están demasiado escondidos, ocupados...

 

La vida es corta, puede ser – nadie me informó de cuando acaba – aunque la mía es eterna porque cuando concluya nadie me dará por informado, de modo que sólo me queda saber de esta eternidad y besar cada boca con pequeños bocados de ensueño.

 

Esos amigos que conseguí para siempre – que me miran tan fijamente – pueden escapar, pero mi boca la compré a alto precio, y soy feliz mientras la tenga... boca para besar y sonreír y nariz para respirar – si alguien quiere el resto puede llevárselo donde prefiera, para sí o para la eternidad.

 

Es lo que hay, como me susurró aquella pequeña vida al oído. Pero yo no puedo parar de escuchar lo que se cuenta en aquel jardín botánico al que Mario me invitó.

 

Ya no quiero más niños muertos, y sólo escucharé lo que se dice en el jardín botánico...

 


Te quiero..

Quiero verte

qué linda estás
 en mi sueño
de noche
se escucha el viento sobre el mar

te quiero

es el silencio
mírame así
te quiero

Tu estás a mi lado
estoy triste y te quiero
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo

y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
déjame entrar
te quiero


 

No se si lo has pensado, pero en el jardín botánico no cabe tanta gente, las entradas se agotan, la miseria se vende y la felicidad se compra.

 

No se si lo has pensado, pero en el jardín botánico no caben las dudas, y aquel enamorado dibuja las historias que se cuentan sólo en el jardín botánico...

 

Qué mas da si hoy no te quiero y sigo vivo.

 

Mientras, se acaba el tiempo y yo me quedaré aquí, escuchando silencios...

 

Jesús.

 

 

 

 

2月17日

El efecto mariposa

 

Lo que suena en este rincón…

…o sobre cómo puede influir cada pequeña acción…

…sobre el resto de tu vida.

 

 

(para leer la traducción, id seleccionando el texto)

 

 

 

Coldplay – What if

Que pasaría si…

What if there was no lie

Qué pasaría si no hubiera mentiras
Nothing wrong, nothing right

Nada correcto, nada equivocado
What if there was no time

Qué pasaría si no hubiera tiempo
And no reason or rhyme

Y no hubiera razón ni rima

 

 

 

What if you should decide

Qué pasaría si tuvieras que decidir
That you don't want me there by your side

Que no me quieres a tu lado
That you don't want me there in your life

Que no me quieres en tu vida

 


 What if I got it wrong

Qué pasaría si me equivocara
And no poem or song

Y ningún poema o canción
Could put right what I got wrong

pudiera arreglar lo que me hizo equivocarme
Or make you feel I belong

o hacerte sentir que te pertenezco

 

 


What if you should decide

Qué pasaría si tuvieras que decidir
That you don't want me there by your side

Que no me quieres a tu lado
That you don't want me there in your life

Que no me quieres en tu vida

 

 


Ooh ooh-ooh, that's right

Oooh, está bien

Let's take a breath, try to hold it inside

Tomemos un respiro, tratemos mantenerlo dentro
Ooh ooh-ooh, that's right

Oooh, está bien

How can you know it, if you don't even try
Como puedes saberlo si ni siquiera lo intentas?

Ooh ooh-ooh, that's right
Oooh, está bien

 

 


When every step that you take
Cuando cada paso que dieras

Could be your biggest mistake
pudiera ser tu mayor error

And we could bend, or we could break
Y podríamos dañar esto o romperlo
Well, that's just the risk that you take
Bueno, ese es el riesgo que corres

 

 

 

What if you should decide

Qué pasaría si tuvieras que decidir
That you don't want me there by your side

Que no me quieres a tu lado
That you don't want me there in your life

Que no me quieres en tu vida

 

 

 

2月11日

Un cuento de azar

A mí, el tema del azar como ciencia, siempre me ha fascinado. Llevo un tiempo queriendo sentarme a escribir sobre él; el destino, la suerte, la casualidad… pero un extraño horario sin escrúpulos no me deja ver el hueco necesario.

 

Tampoco tengo demasiado claro si hacerlo en clave de humor (encuadrado dentro de la categoría “mis pajas mentales”) o como reflexión más seria (del tipo “mis ¿polémicas opiniones?”). Me parece un tema suficientemente serio como para tomarlo a broma, pero lo suficientemente poco relevante como para ponernos serios. ¿Cómo hablaríais vosotros del asunto? No sólo se aceptan opiniones sino que se agradecen mas que mucho.

 

Hoy, como prólogo, me animé a dejaros un trozo de texto que, mientras la veía, copié de una película que trata justamente de ello (por cierto, para los que no la conozcais, diré que el prota es mi querido Leo Sbaraglia, q como observaréis en las fotos, sale guapísimo! - como no podía ser de otra forma).
 

Para contextualizar las líneas diremos que la historia cuenta “el peculiar don” de un conjunto de individuos: “una gran dosis de suerte en su poder”, suerte que se apuestan en macabros juegos en los que, el ganador, se apodera de la del perdedor.

 

Y he aquí un diálogo, signo de debilidad, antes del último de los juegos macabros de azar entre los dos “finalistas” (mezcla de fanatismo, locura y extraña sensibilidad) en el que uno de ellos presenta sus “credenciales”. Una lucha por la suerte como don más preciado: La suerte frente a la muerte.

 

 

 

 

Poster no oficial de la película

 

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[...] no suelo hablar con la gente que viene a jugar, pero esta vez quiero hacer una excepción.

 

Mire esta foto...

 

 

La escena en cuestión

(dando a Leonardo la foto de "Helena")

 

 

Cada mañana se abría la puerta del barracón y ellos hacían salir a unos cuantos. Primero los viejos, después nuestros padres, los hermanos mayores...

 

Tras dos semanas, quedábamos solo 50, todos niños. Entonces dejaron de venir.

 

Unos días más tarde apareció un hombre. No era militar. Vestía un traje color arena, muy limpio. Usaba un pañuelo negro... Nosotros no olíamos muy bien, ¿sabe? Y uno a uno nos cogió del brazo y apuntó nuestros números en su cuaderno. Nos llamarían para reunirnos con nuestros padres. Luego se fue y nunca volvió.

 

Pero los guardias regresaron. Nos pusieron en fila, gritaron un número, me miré el brazo... No era el mío, era de otro.

 

Mientras salía por la puerta, el niño se giró y nos miró a todos, contento de haber ganado, y desapareció.

 

Así cada día un número, o dos. O ninguno. A veces sólo nos examinaban y se iban.

 

Al final sólo quedábamos Daniel y yo. Tardaron 4 días en volver.

 

Y hablábamos. Hablábamos mucho. Daniel sabía algo. Me contó que ayudaba a su padre en la relojería...

 

¿Sabes que si miras un minutero fijamente puedes ver como se mueve? - me contaba

 

Esa foto es de Helena, su hermana.

 

Daniel sabía que no eran nuestros padres quienes nos esperaban fuera.

 

Cuando la puerta se abrió de nuevo cogí la mano de mi amigo, cerré los ojos y recé para que no dijeran mi número.

 

Cuando Daniel me soltó no pude volver a abrirlos. No quería mirarle a la cara.

 

El dejó la foto en mi mano y me dijo: "Es tuya"... y se fue.

 

Al abrirse la puerta de nuevo los uniformes habían cambiado.

 

Si le parece bien, es hora de jugar.

 

"Intacto"

 

 

 

Leonardo Sbaraglia.

 

 

2月9日

Los tiempos cambian

Algunos ya sabreis de qué va el juego de la página "yo o tú". Para los que no, no lo voy a explicar, que es muy tedioso y no viene al caso (no obstante, os invito a pasaros si gustais... el enlace está en una de las listas personificadas de arriba). Sólo decir que en esa página se publica (cuando te toca según las reglas) con un sobrenombre, y posteriormente sale a la luz el autor.

 

Cuando me tocó "jugar" a mi, hice mi entrada. Una vez descubierto, la recupero y os la pego aquí, para los que os apetezca leerla.

 

Besos y besos!

 

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No voy a desarrollar un capítulo de “cuéntame”, ni a hacer balance de la política del último siglo (bueno, eso igual algo, pero no es mi intención). El título viene dado únicamente por el primer recuerdo que me incitó a escribir.

 

Y es que hace poco estuve hablando con una amiga por internet sobre cómo ha cambiado todo en estos últimos años en este aspecto - en realidad empezó por cómo ha cambiado la tecnología en general, pero no me voy a extender tanto.

Cuando se puso de moda esto, todos flipaban con cosas que ahora pasan desapercibidas.

 

     - ¿qué significa “dos-puntos-guión-pe”?

     - Pues es un emoticón.

     - Un quééééé??

     - Un emoticón, sirve para crear emociones.

     - Pues vaya, que falso. Y que siente ese?

     - Es un muñeco sacando la lengua.  

     - Que qué???, coño, si que tienes imaginación

     - Míralo de lado… míralo :-P Los dos puntos son los ojos, el guión la nariz y la P la boca y la lengua…

     - Otiaaaaaaa, es verdaad, lo veooooooooo, cómo molan los emorcones.

     - (silencio…) Mmm, si, geniales los “emorcones”.

 

Ahora hasta se mueven, se reproducen (esos maravillosos guiños que no valen para nada) y mueren… (creo que me fui de lección). Y digo que muchos no sirven para nada, porque a ver… ese genial guiño de enfado, en el que sale un chaval con tres pelos  pegándole machazos con una guitarra a un altavoz que le llega por los tobillos…

Seamos serios, si alguien está encabronado con otro con el que chatea, se va a poner a demostrarlo reproduciendo un jodío bicho hortera que da de todo menos respeto? Yo que se, eh?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

He empezado a hablar de todo esto como si fuera muy añejo, pero en realidad es q yo empecé a utilizar msn y sus variantes cuando estaba relativamente “recién sacado” (poco de moda, vaya… me faltó tiempo para introducirme en la era internet) de modo que cuando empezó a estar más o menos en auge, yo ya lo usaba para hablar con 4 personas con las q me apetecía comunicarme, no como un juego a discreción… que ya me aburría.

 

Como muestra, un botón…

En los típicos cursos gratuitos de formación, en los que te enseñan informática (sea el caso del ejemplo que voy a poner) o cualquier otra cosa en la que terminas aprendiendo poco o mucho, pero de otra cosa que nada tiene q ver, pues ocurría q la gente terminaba enganchada al recién popularizado mundo del Msn Messenger.

Y veías a todos “supermegailusionados” con el tema… Se conectaban (la mayoría después de 45 minutos para hacerse un correo y otros 30 para enterarse de lo q es iniciar sesión) y se ponían a hablar entre ellos. Cuando conseguían agregarte, y tú educadamente le dabas a aceptar, ya estaba liado…

Piriri!! Pirirí!! (ruidos de las ventanas naranjitas de conversación avisándote de que una pesada que está a 4 metros te está jodiendo por msn).

No contestas y claro, inevitable

 

 

 

     - “ssshhh, sssshhh, oyeeee, oyeeeeeeeee….. sssshhhh”

     - (me vuelvo) Qué pasa!!”

     - “que no me contestas!!!!!” (claro, igual influye q te oigo respirar y hasta te huelo el aliento… y no te creas q lo digo con ilusión) “que solo le contestas al “mismo naranja” todo el ratoooo” (al mismo naranja? :S igual influye que es la única persona que está a más de 15 metros, concretamente a 800 kms… venga va, me callo)

     - “perdona cielo, ahora lo miro”

(abro su preciosa ventanita y leo “holaaaaaaaaaa, que tal?” ...  ¿?...  ¿? ...  ¿? Sin comentarios!)

 

Son cursos curiosos, en los que piden un nivel medio de informática y que al final termina entrando gente que ponen cara de “Diosquésehatomadoestetio” cuando el profesor dice términos tan técnicos como CPU.

 

-          Bueno vale, tranquilos, no os asusteís, iremos más despacio… la CPU es, para entendernos, la torre"

-           “La que, profe?" (¿profe? Bien bien, profe, más despacio… la que te espera…)

 

Pero nada tan impactante como cuando, viendo que la clase tenía un nivel menos elevado de lo esperado, el profesor, paciente, dice:

 

     - Venga, a ver… empezamos desde 0 (desde algo más abajo, diría yo)… Aprendamos a usar el ratón. Veis que el ordenador está encendido (bien, un detalle, la verdad es q con eso ganamos un cuarto de hora mínimo, veo que hoy estuvieron listos “los jefes”). Coged el ratón y llevadlo despacito hasta la esquina superior derecha de la pantalla

 

Y sí, allí estaba él, que lo más parecido que había visto a un ordenador era una pastilla de avecrem, cogiendo el ratón con mil cuidados (después de averiguar qué era el ratón observando al compañero de al lado) y elevándolo suavemente, tirando de los cables con ternura, hasta mantenerlo bien pegadito a la esquina del monitor esperando nuevas instrucciones. Todos se miraron, nadie rió… un alivio para mi vergüenza ajena.

 

 

 

 

La verdad es que la idea de esos cursos no era mala, pero demasiado que "nuestros queridos" elegidos por "nuestro querido" sufragio universal pensaron una cosa bien, como para pedirles encima que lo llevaran a la práctica de una forma coherente!!

 

Pero, como decía, no me voy a poner a desarrollar una tesis política, para empezar para no aburriros demasiado, y para seguir, porque tengo de poca a menos idea. A mí solo me gusta discutir de política con mi madre… bueno de política y de cualquier cosa. Me lo paso muy bien! Es tan… flexible!

 

Nuestro tema favorito para discutir es la iglesia. A ella le indigna que no siga las normas como “está mandado”, y a mi, me jode más que me indigna, simplemente que “esté mandado”. Pero no creáis que la estoy jodiendo todo el día (aunque lo parezca), q es ella la que me busca… es tan monina!!

 

Para cualquier examen, sabiendo de antemano lo q le iba a soltar, ya venía ella con su estampita de la virgen correspondiente para que me protegiera… Me cago en la leche… qué proteger ni qué gaitas!! Que voy a un examen, no a la guerra.

 

Como el día del examen práctico del coche

     - “Toma, métete esto en el bolsillo” (me introduce a presión aquella linda estampita de cartón arrugá de lavirgendenosequénombre que tanto adora).

     - “Joe que bulto!! Esto para que vale?”

     - “Eso que te tranquiliza… te relaja!!”

     - “Aahhh, entonces no me la metas en el bolsillo de alante, no vaya a ser que se me duerma la pierna y a ver cómo desembrago yo!!” (desembrago = apretar el embrague. No os vayáis por caminos más pantanosos!!). “Mejor me la meto en el de atrás que total, después de esperar a que se examinen los otros 3, el culo se me va a quedar dormido igual”

 

Pero con este tema no me gusta hacerle demasiadas bromas, que se lo toma muy en serio. Con la política es diferente, ¿ves? No lo pasa tan mal. Y yo sinceramente lo paso peor… me irrita cuando saca su vena azulita…

 

Antes no era lo mismo. No pasaban estas cosas (ay como me enciende esa frase!). Podías salir a la calle, sin miedo, y dejar la puerta abierta con la seguridad de que cuando volvieras todo estaría igual

 

Bueno, digo yo que se referirá sin miedo a que te roben… porque decir “sin miedo” así en general, es algo frívolo, ¿no? Además, ¿que quieres que te diga?, prefiero echar mi llave, e incluso jugar con la posibilidad de que cuatro mal nacidos intenten entrar en casa, si con ello tengo la libertad de poder volver a quitarla sin un reloj que me indique desde arriba que a cierta hora tengo que estar encerrad@, o sin una mano que me tape la boca en dos palabras de cada tres (y no hablo de los señores altos cargos de msn spaces… besitos para ellos!!). Pero es otro tema.

 

El caso es que mi buena mamita ya me lo dejó muy claro ayer. Yo siempre bromeaba (medio broma, medio no) con que era más azul que el cielo, y ella se lo toma muy mal. Pero eso ya ha cambiado. Ayer me hizo ver cómo son las cosas.

 

     - “A ver si te enteras, que yo no soy “de Franco”, ni azul como tú dices, ni siquiera de derechas ni ná de ná… Yo lo que pasa es que soy muy recta, y se acabo!!!”

 

Aaahhhhh… todo mucho más claro joe. Qué despiste tenía! Ahí está la clave!! Ya lo agarré!  “Muy recta y se acabó”. Punto en boca, ¡¡Y Arriba  España!!

2月6日

Mis aplausos y mi final

Una vez expuestos los 5 finales que han construido, con exquisito gusto, algun@s compañer@s de universo, sólo que me queda, por un lado, agradeceros, nueva, sincera e infinitamente (sobre todo esto último) vuestra participación, vuestras líneas, vuestro tiempo, vuestro apoyo y vuestra muñeca (absolutamente excepcional); por otro lado, desvelar la identidad de cada uno de ellos y presentar mi más humilde comentario de cada final y autor; y por último, dejaros mi final personal.

 

A riesgo de resultar cargante recalco y subrayo (una y un millón de veces)… MIL GRACIAS a los 5.

 

Espero que a los demás os hayan gustado tanto como a mí.

 

 

 Final Nº 1: Eva Mayo.

Su final… Quizá el final más fiel al mío propio, no solo en fondo, sino en forma. Guardó exquisitamente mi forma de expresión mejorandola con su potencial (era evidente que sucedería, y me alegro todo lo que cabe). Desenlace justo en la línea de lo que buscaba dos años atrás cuando me dispuse a escribirlo.

Ella… Uno de los blogs que más me motivan leer. Como expuse en su presentación, si te gusta leer, visítala, si no te gusta leer, visítala. Hay gente a la que gusta el cine, otra gente a la que no tanto, pero ciertas películas gustan a todos. Eva Mayo tiene un merecido Oscar en expresión y sentimiento.

 

Final Nº 2: Ángela:

Su final… El más diferente a los otros 4 (cinco si contamos el mío). Tenía mil esperanzas en su imaginación y no me defraudó. Se salió de la línea marcada para crear la suya propia, en la que su manera de escribir y de crear diera alas a una historia propia. Me fascinó leerlo. Fue el que más me hizo dejar de pensar como mi cuento acabado por otra persona para pensar en el cuento de otra persona, sin más.

Ella… Llena de vida. Es la alegría y el humor ácido en uno. Visitar su blog y escapar de allí sin haber soltado alguna carcajada es síntoma de una urgente revisión médica del humor. Letras al más puro estilo “club de la comedia” que se transformaron en creatividad sin más al fundirse con las directrices marcadas por la historia. Mágica mezcla.

 

Final Nº 3: Cris

Su final… Junto con el de Eva, el más fiel a mi propia línea. Grata sorpresa tras su lectura. Reflejo de la idea que dejé y su marcada encanto para escribir, resultante de su particular “idioma” y su fascinación por la poesía. Y decía que la prosa se le daba mal… menos mal…

 

Ella…. Sensibilidad en estado puro. La ciencia de las palabras pintadas en tonos suaves. Cuando la visité las primeras veces descubrí que sabía dibujar mil lineas de perfección poética, para al poco, descubrir la poesía en ella. Es tal cual.

 

Final Nº 4: Almudena

Su final… El cierre más ajustado a lo que el texto marcaba (mucho más ajustado que el mío propio). Una finalización sencilla, pero no por ello menos mágica, que hace de su terminación algo tan ameno como encantador. Concluye con una de mis palabras favoritas, palabra cuya acción es difícil esquivar terminado de leer el texto.

Ella… Una de las personas en cuyo espacio los textos mejor saben adaptar el dogma al humor y viceversa. Igual dedica una entrada al humor más fino que a la reflexión más profunda. Cuando la conoces, no se aleja en nada de esa realidad.

 

Final Nº 5: Nelo Bacora.

Su final… El final más agarrado a la veracidad de esta vida. Como Cris, es un artista de la forma en verso, de la poesía, de la rima, de las letras que suenan… Y como Cris, dibujó un final (autocrítica a un lado) agarrado a la narrativa casi tan de excepción como algunos de sus poemas. Albañil de las palabras también en prosa.

 

Él… Nelo es lo que inspira, lo que expresa, lo que siente y te hace sentir. Son sus palabras, su sensibilidad, la forma de sus letras, su arte. No hay más…

 

 

Cinco rincones de absoluta e inexcusable parada (almuerzo y cena incluidos). Tú decides... Elige bien!!

 

 

 

Lazos  de agua 3/3

 

A las 8:30, una vez vestidos ambos hermanos, bajaron a desayunar y marchar al colegio. Cuando llegaron a la cocina se encontraron, pegada a un regalo ostentoso, una nota que decía:

 

“Llueve a mares, pero por favor, ve a hacer tu examen. Llama a la tía María para que se quede con Bea. Hoy no trabaja. Espero que te guste el regalo. Cuando regrese del trabajo lo usamos, ¿vale? Mucha suerte con tus oraciones subordinadas: eres bueno analizando. Ve tranquilo. Un beso para los dos, Bernabé.”

 

David, inquieto, abre el regalo ayudado de Bea que se muestra aún más ilusionada. Del regalo surgen otros dos envoltorios. Uno plano y más grande. Otro cúbico y de más peso. Cada hermano, casi sin mirarse y de forma rápida y automática,  agarra un regalo para abrirlo como si lo hubieran planeado. La cara de ilusión de David fue extraordinaria. Desde los ocho años adoraba el ajedrez, y a sus catorce años sabía bastante de ese juego. Era un tablero verde malaquita, y piezas de madera de boj. Un ajedrez de notable calidad que el niño supo apreciar.

 

 

Quedó emocionado durante unos segundos, después sonrió y subió el regalo a su dormitorio. Se asomó a la ventana. Llovía mucho.

 

La cerró, corrió las cortinas y se bajó con Beatriz.

 

        – Está lloviendo, pero no te asustes. No es mucho. ¿Quieres que busque un paraguas grande, muy grande, y vamos al cole? – David preguntó sabiendo la respuesta de antemano.

 

La niña, con la cara casi desencajada movió la cabeza tímidamente de un lado a otro. Justo antes de que el puchero se convirtiera en llanto David continuó.

 

        – Vale mira, haremos una cosa. ¿Llamo a la tía María y te quedas con ella esta mañana? – y añadió antes de que contestara – Yo volveré pronto.

 

        –        Bueno –  su afirmación no inspiraba demasiada confianza.

 

        –        ¿Prefieres que me quede yo contigo? – Volvió a preguntar.

 

Beatriz negó nuevamente con la cabeza. David cogió el teléfono y marcó. No respondió nadie. Volvió a intentarlo pero no contestaron.

 

        –        María no está, yo me quedaré contigo.

 

        –        ¿No llueve mucho? Puedes ir al cole. Ya me he quedado sola alguna vez. No tardarás mucho, ¿verdad?

 

“Te has quedado sola alguna vez, pero no lloviendo a mares” – pensó, pero no dijo nada.

 

        –        No, no tardaría. Pero, ¿estás segura?

 

La niña volvió a mover la cabeza, esta vez con un gesto de afirmación. David le dio un beso en la mejilla y cogió un paraguas.

 

        –        Quédate tranquila. Enchufa la tele o  acuéstate otro ratito. Vuelvo enseguida.

 

Cogió un bolígrafo y una carpeta con algunos folios y salió de la casa. A las 9:00 empezó el examen y apenas en una hora, sin que ningún compañero hubiera concluido aún, David entregó su examen, abandonando precipitadamente la clase, previa autorización de su profesor. Salió del colegio y  corrió las cuatro calles que lo separaban de casa. Eran más largas que habitualmente. Podía escuchar el latir de su corazón. Cuando salvó la última esquina, observó un tumulto. Corrió todo lo que sus piernas respondieron. Se abrió paso entre la gente que se agolpaba a unos metros de su casa. Beatriz estaba empapada, pálida, sin conciencia, tendida delante de la puerta, a salvo del agua torrencial que caía gracias al porche, atendida por un hombre que le presionaba el pecho con una fuerza moderada y de forma rítmica. La imagen de ella  era idéntica a la de su sueño, que también se desarrollaba el día de su cumpleaños, aunque tres años antes.  Estaba viviendo su sueño tres años después de tenerlo por primera vez, tres años después del día que más había marcado la vida de David. La escena se repetía. Quedó paralizado. El hombre continuaba apoyado en su pecho mientras movía la cabeza de un lado a otro. En la cara de David las gotas de lluvia empezaban a confundirse con las lágrimas. Notó un tacto frío en la cara, muy frío. Sólo pudo pronunciar, casi en un susurro “Bea, respira”. 

 

 

La fría sensación que sintió en su mejilla fue extendiéndose al cuello, para ascender luego hasta la frente. Finalmente, salió del sopor.

 

        –        ¡Estas pesadillas duran demasiado tiempo! – comentó Bernabé con gesto de impotencia a su hermana.

 

        –        ¡David, despierta! Te quedaste dormido – susurró su madre mientras separaba su mano fría de la frente de él, cálida y húmeda por el sudor – Ha sido sólo un sueño. Tranquilízate cielo. Estamos abajo. Vino Elena. Son las 16:30.

 

David, estaba tumbado en su cama mientras reposaba la comida.  Entreabrió los ojos, y vio cómo su madre y su tío abandonaban la habitación. Elena estaba recién llegada de París, y aunque Bernabé le había contado superficialmente que David no estaba bien, no sabía los detalles de la situación actual.

 

        – Han pasado tres años y nada ha vuelto ser lo mismo. – comenzaba a contarle Bernabé – Pasadas tres semanas del accidente de su hermana en la playa, pareció volver a sonreír, pero la mirada con la que observó a Bea cuando estaba tendida en la arena nunca ha desaparecido de sus ojos. Jamás dejó de echarse la culpa, pero a veces, tal vez un momento, parecía disfrutar de nuevo con algunas cosas. Esos momentos valían una vida. A nosotros también nos hubiera resultado más fácil todo si él lo hubiera aceptado de otra forma, pero luego fue a peor.

 

        – Pasados dos meses se volvió ausente – continuó Carmen, la madre de David – y en ocasiones quedaba ensimismado en un mundo interno. Habían trascurrido dos meses y medio cuando comenzó su terror por el agua. “Tiene un Trastorno de Estrés Postraumático. Es usual que aparezca de modo tardío, pero con un tratamiento adecuado terminará remitiendo”, nos dijeron. Pero han pasado tres años y las pesadillas no desaparecen, su terror al agua sigue siendo idéntico y. lo que es peor, sus “ausencias” se siguen sucediendo – concluyó.

 

En ese momento David entró en el salón y todos callaron. Elena le dio un abrazo  y lo besó. El sonrió y le devolvió el beso.

 

        – ¡Hace mucho que no nos vemos! ¿Estás bien? – Le preguntó Elena cortésmente

 

        –        Oui – respondió David bromeando con sus viajes de trabajo a París.

 

        –        ¡Feliz Cumpleaños! – celebró Elena

 

        –        ¡Gracias! Este año te volviste a acordar – se mostró agradecido –  Tengo mucha  sed, enseguida vuelvo.

 

David entró en la cocina y volvió en pocos minutos, Apareció con un vaso de leche entre sus manos. Se sentó en el sillón mirándolo fijamente, sin reparar en que lo observaban. Sus dedos apretaban muy fuerte el vaso, y sus ojos, por la profundidad con que miraban, parecían conseguir ver el suelo de la habitación a través del  líquido. Estuvo varios minutos sin hablar, pensativo. De repente, sin cambiar la posición de la cabeza ni la expresión de los ojos, enarcó una sonrisa, orgulloso de encontrar el pensamiento deseado….

 

 

“Como cada mañana, la primera palabra es para Beatriz. Con mucho sigilo, como de costumbre, entró en su cuarto: 

 

        –  Bea, despierta cariño – susurra mientras le acaricia el pelo – Es domingo y son las 10:40. Hace un sol radiante”

 

 

 
2月3日

Lazos de Agua III de III (Finales 3, 4 y 5)

Aquí teneis los otros tres finales que completan los cinco que terminaron ofreciendome otros tantos amigos de blogs... Aunque pensé ponerlos de dos en dos, para no retrasar mucho el asunto, he decidido colgar los tres en esta entrada y en la siguiente publicar el mío y ofrecer mi opinión personal sobre los "cinco magnificos" (cuentos y personas).

Espero que los disfruteis tanto como yo. No escatimeis opiniones.

Besos y besos!!

 

 

 

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Lazos de agua 3/3

Final nº3

 

David mira los colores del papel de envolver, se pregunta que será lo que Bernabé le ha comprado ésta vez, y decide esperar a la vuelta del colegio para abrir su regalo.

Piensa como hubiesen sido las cosas de  no haber ocurrido aquel accidente.

 

Se acerca a la ventana y mira el cielo gris, la lluvia cae pesada, casi no se ve del otro lado de la calle. Un perro corre atrás de una señora que lo amenaza con su cartera, parece que el perro se quiere meter debajo de su paraguas.

 

Va a recoger sus libros y su mirada se detiene en Bea, que está parada en el hueco que queda entre el refrigerador y la ventana, quieta como una estatua.

Sus manos caen a los costados de su cuerpo, parece tranquila, pero cuando él detiene su mirada en sus manitas, se da cuenta que tiene los puños cerrados y sus pequeños nudillos están blancos, tan blancos como la cara.

-         Vamos Bea, no seas tonta.

 

Su voz parece amortiguada tras la cortina de agua, como enterrada bajo mil capas de arena, se aproxima hacia ella con palabras cálidas y le toma de las manos, logrando abrir esos dedos que parecen tener una bisagra con herrumbre eterna.

 

-         No me has hecho ningún regalo de cumpleaños – le dice.

Ella trata de sonreír pero esta conmocionada con el ruido de afuera: gotas, gotas, gotas de agua; puede imaginar el sonido de cada una de esas gotas estallando en cada charco.

 

- Pero yo tengo una idea, algo que pedirte como regalo de cumpleaños -insiste, tratando de llamar la atención de su hermana.

- Que?

- Vamos afuera, ya verás que si te moja la lluvia no pasa nada.

 

Mira a su hermana y ve como dos gruesas lágrimas empiezan a caer de sus mejillas, ella da un paso atrás, aferrándose a la mesa de la cocina sabiendo que lo que va a pasar no le va a gustar.

 

Solo puede decir en voz muy bajita, que por favor no, que no la lleve afuera.

 

David camina lentamente hacia Bea, con los ojos brillantes, pero decidido a cambiar las cosas de una buena vez.

 

Tanto tiempo sin descansar bien, tantos años teniendo que cuidarla, tantas veces haciéndose cargo de ella desde el accidente de sus padres…

Si, son los lazos de sangre, como le ha dicho tantas veces Bernabé, los que lo hacen sentir obligado.

 

Está cansado de lidiar con esa estupidez de no quererse mojar, eso ha ido mas allá de todos los límites imaginables.

 

¿Cuándo iba a poder él tener una vida propia, sin el deber de cuidarla?

 

¿Cuándo iba a poder irse por las mañanas al muelle a pescar con sus amigos del colegio, cuándo iba a poder ir a la pileta del club en las tardes de verano, cuando podría, por fin, chapotear en el barro y correr bajo la lluvia con los brazos abiertos , jugar al aire libre en los días nublados, sentarse en el jardín y beberse un enorme vaso de agua con mucho hielo; cuándo podría saltar la rompiente , nadar mar adentro y dejarse flotar mirando el cielo;  cuándo llegaría el día que pudiera sentirse libre de toda esa responsabilidad?

 

¿Lazos de sangre? Lazos de Agua…

 

La aferra de los brazos, ella empieza a gritar  y a llorar, pero se ve arrastrada sin poder oponerse a la fuerza de su hermano.

 

Al cruzar la puerta, parece una muñeca de trapo, su corazón late tan aceleradamente que pareciera que está acompasando el sonido de la lluvia.

Cuando siente el primer impacto del agua sobre su cabeza, Bea pega un alarido como de animal herido y se cae al asfalto.

 

La  mujer del paraguas corre hacia ellos, y detrás el perro. Se detiene un señor que pasaba con una bolsa de plástico sobre el abrigo, y un vecino que había estado mirando lo que pasaba desde la ventana de su casa se acerca con cara de preocupado.

 

David solo piensa: “Respira Bea”. 

No hubo suerte.

 

Como cada día desde el accidente de su familia, Bernabé se acerca al cuarto de David para despertarlo.

 

Catorce años! Verdaderamente el tiempo ha pasado volando.

 

 

-      David, cálmate. Son las 8:00 Ya levántate, Feliz cumpleaños pequeño! - Le dice suavemente.

 

 

 

David siempre trata de imaginarse como habría sido su vida con Bea.

 

Mientras se frega los ojitos, se da cuenta que por fin después de tantos años de tener la misma pesadilla,  ésta vez ha tenido un sueño diferente, ésta vez no ha sido la escena de la playa.

 

Se sienta sobre la cama y cuando vé que en su despertador ya son las 8:12, se pone de pie.

Como cada mañana, toma la foto en la que su hermana con sus dos años, le sonríe tirándole  un beso  y sus primeras palabras son para Beatriz.

 

-         Bea, despierta, que pena que sigues dormida…  

 

Está oscuro y no acierta a ver como ella sonreía, pero el conoce de memoria ese gesto en la foto.

 

Siempre extraña mucho a sus padres y a Bea, pero especialmente, en los días de su cumpleaños.

 

 

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Lazos de Agua 3/3

Final nº 4

El agua golpeaba los cristales con fiereza. Inevitablemente vino a la memoria de David aquella discusión con su hermana que habían mantenido tres años atrás, la situación era demasiado parecida como para obviarla. Recordó los malos sueños que le asediaban cada noche y en estas reflexiones quedó, con la mirada perdida, enfrente de la ventana, Beatriz, tranquila sabiendo que no tendría que salir a la calle, había empezado a  desayunar mientras miraba con atención la caja envuelta en papel de colores que reposaba encima de la mesa. Cuando no pudo aguantar más la curiosidad instó a su hermano para que la abriera.

 

–       ¿No vas a abrir tu regalo? ¡Ábrelo! ¿Qué crees que será?

 

David salió de su ensimismamiento y sonrió por la muestra de impaciencia de su hermana. Apartó los envoltorios y  quedó al descubierto una pequeña locomotora verde y dorada, ideal para su colección de trenes. Una vez la hubo examinado con atención hasta apreciar el más mínimo detalle, se la pasó a Beatriz.

 

–        Se parece a la de aquella película que vimos en el cine la pasada Navidad ¿te acuerdas?

 

David no lo recordaba, pero asintió con la cabeza y dibujó una sonrisa mientras llenaba un cuenco con leche y cereales. Mientras tanto, descolgó el teléfono y llamó a la casa de la tía. Dejó sonar varios tonos pero nadie contestó. En ese momento decidió quedarse en casa con su hermana ¿qué otra cosa podía hacer? Ya hablaría más adelante con el profesor de lengua. Quizá pudiera examinarse otro día. Además, no podía sacarse de la cabeza la imagen de su hermana tendida en la arena, sin respiración.

 

–        La tía no contesta. Hoy me quedo contigo.

 

–        No... no quiero que te quedes aquí hoy. ¡Es tu cumpleaños! ¿No vas a ver a tus amigos?

 

–        Ya los veré mañana. No te preocupes Bea, venga... ¿que te apetece que hagamos?

 

Por toda respuesta, David recibió un murmullo ininteligible.

 

Así transcurrió el desayuno, los dos hermanos fijaron sus ojos en los cuencos y se hundieron entre cereales sin pronunciar una palabra, pensativos. Cuando hubieron terminado, recogieron los platos y marcharon a sus respetivos cuartos.

 

Al rato, Bea abrió la puerta de la habitación de David. Estaba ataviada con  un par de impermeables de Bernabé, le quedaban demasiado grandes y la envolvían de tal manera que sólo se percibía parte de su rostro, más pálido que de costumbre, hundido entre las telas sintéticas.

 

–        Vámonos.

 

–       ¿Qué? - David no entendía nada. 

 

–        Vamos a clase.

 

David seguía sin entender nada, estaba tan sorprendido... ¡su hermanita le estaba pidiendo salir a la calle, ¡bajo la lluvia!. Incapaz de articular media palabra se puso el abrigo y siguió a Beatriz que ya caminaba por el pasillo. Cuando la alcanzó, la cogió de la mano y juntos bajaron el último tramo de escaleras que les separaba del portal.

 

Se pararon delante de la puerta. Podían percibir claramente el ruido que hacía el agua al caer. David no se atrevía a moverse y Bea estaba tan tensa que la mano que aprisionaba la de su hermano, estaba empapada.

 

 

–       ¿Estás bien? No tenemos porqué ir a ninguna parte. ¿Seguro que quieres salir?

 

Bea no pudo articular palabra, estaba haciendo un enorme esfuerzo por mantener la calma. Apretó fuertemente los dedos de David y, en un último impulso, abrió la hoja de la puerta. Afuera la gente caminaba apresurada bajo sus paraguas y los coches levantaban pequeños abanicos de agua al pasar por delante del portal.

 

Aquello fue demasiado para la niña. En un momento su mano, que había estrujado con tanta fuerza la de David, se relajó y su rostro se volvió del color de la porcelana. Perdió las fuerzas y todo su cuerpo tembló y se volvió de espaldas, refugiándose entre los pliegues de ropa de David. Éste la abrazó fuertemente y la subió a casa. Se deshizo de los impermeables y descubrió que el pequeño cuerpecillo de Bea se había quedado helado de repente. La envolvió en las mantas y se mantuvo abrazado a ella, susurrando la canción que a él cantara su madre cuando no podía dormir. Pasado un tiempo, Beatriz se sumió en un sueño profundo. David se quedó contemplándola un instante y se fue, entornando la puerta. Se sentó en la cocina, con el teléfono entre las manos. Quería llamar a Bernabé, pero no sabía muy bien como decirle lo que había sucedido. Ni él mismo se lo explicaba. Se serenó mientras jugueteaba con el aparato entre las manos e intentó recuperar el tono normal de voz. Respiró profundamente y marcó el número de la oficina.

 

–       Tío...

 

 Al caer la tarde, cuando Bernabé volvió a casa, Beatriz estaba viendo una película de dibujos en la televisión mientras comía un plato de tortitas que David había preparado para la ocasión. Había recuperado la sonrisa y parecía tan alegre como siempre. Este hecho no paso desapercibido. Su recobrada tranquilidad llevó la calma a tío y hermano. Pareció que nada hubiese ocurrido. Y en esa sensación de serenidad que inundaba la casa, llegó la hora de dormir.

 

Cuando Beatriz se hubo ido a la cama, Bernabé retuvo a David en el salón.

 

–        Un día agitado para ser un cumpleaños... ¿no?

 

–        Si – respondió David con una sonrisa desganada.

 

–       ¿Te gustó la locomotora? ... Mañana la no pasa el día sin que la probemos.

 

–        Claro que sí, es un modelo increíble. Gracias...

 

Dando por terminada la conversación, David ya se iba para su cuarto cuando Bernabé le cogió del brazo.

 

–        Bea está bien. Cuando hablamos con los médicos, nos dijeron que necesitaría una persona en quien confiar para ir superando su miedo. Parece claro que te ha elegido a ti.

 

 

 

Si – David asintió con la cabeza y se marchó a su habitación.

 

Tal vez algo más confuso que de costumbre. Tal vez algo más temeroso de sus sueños que de costumbre.

 

Pero en esta ocasión, todo fue diferente... la pesadilla que le agobiaba cada noche desde hacía tres años. Todo transcurría en la playa. El griterío de la gente, el tacto del agua, el sol acariciando la piel... y Bea, esta vez, ya más mayor. Había abandonado su castillo de arena para alcanzar a nado a David. Al llegar hasta donde se encontraba se intercambiaban el consabido juego de ahogadillas. Bea hundía a David, David hundía a Bea y vuelta a lo mismo un par de veces más, pero... eso era todo. Finalmente cuando se cansaban de chapotear en el agua ambos se dirigían a una sombrilla floreada que destaca sobre las demás. Debajo... Bernabé les espera.

 

Fue el final de tres años exactos de noches de desasosiego y despertares de angustia. El mal sueño no volvió a repetirse y, con el tiempo, quedó relegada a esa parte de las recuerdos que cuando se evocan nublan la mirada por un instante, pero no apagan la sonrisa.

 

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Lazos de agua 3/3

Final nº5

David se quedó perplejo viendo el regalo y no pudo evitar la curiosidad…
Aquel ordenador colmaba sus ilusiones y pensaba que también a Bea le respondería muchas de sus preguntas…

Llamó por teléfono a su tía María y cuando se dio cuenta de lo tarde que se le había hecho, salió precipitadamente sin valorar la cantidad de agua que estaba cayendo…

En un momento, resbaló y quedó tendido en el suelo. No se movía.
Bea estaba tras el cristal aún con la mano levantada, despidiéndole cuando vió lo que pasó y sin dudar un instante, salió corriendo para abrazar a su hermano que no respondía a sus gritos…
Sus lágrimas se confundían con el agua que resbalaba por sus mejillas…

Al momento, David abrió los ojos y vió a su hermana tan cerca que sonrió. Ni siquiera sabía lo que estaba ocurriendo y Bea lo abrazó, para protegerlo de la lluvia.

No sabe cuanto tiempo estuvo así, hasta que su tia Maria lo cogió en brazos y lo llevó dentro de casa para llamar a un médico y a una ambulancia mientras le secaba el agua y la sangre que empapaba su cabeza.

Tras un día y una noche en el hospital, David volvió a casa.
Estaba bién y sólo le quedaba un ligero dolor de cabeza…
David, perdió el examen, pero tendrá otra oportunidad.


Bea ya no teme al agua y además, considera que forma parte de la misma naturaleza en la que vive. De aquel miedo, no queda ni sombra.
Por un momento, se olvidó de ella misma por preocuparse de su hermano y eso es lo importante del amor, porque realmente, ese amor por su hermano, repercutió en ella misma.
Nada es más importante que la persona a quien amas ni siquiera tu mismo.
Esa historia, está escrita en el ordenador de David y Bea, es quien la está terminando de escribir.
El celo y la preocupación de David por Bea, fue potenciada por el accidente de sus padres y el cariño que le tenía a su hermana pequeña.
Desde aquel momento, David nunca volvió a tener ese sueño, porque siempre que aparecía Bea en sus sueños, lo hacía con la sonrisa que descubrió al abrir los ojos aquel día.

 

1月30日

Lazos de Agua (III de III) (Finales 1 y 2)

Una vez casi olvidado de qué iba la historia, por fin traigo bajo el brazo un puñadito de letras valiosísimas que me dejaron como visiones alternativas.

 

Han sido finalmente cinco – no esperaba tanto, pero menos esperaba que fueran tan buenos – los finales que me han brindado algunos “compañer@s bloger@s” (un abrazo muy fuerte a todos). Ha sido mucho más gratificante de lo que esperaba, y no diré que me parecen mucho mejores que el mío por evitar que se me acuse de la falsa modestia que tanto detesto… pero eso no evita que lo sienta así.

 

De antemano, infinitas gracias a l@s cinco.

 

Como colgar aquí los seis finales de la historia (incluyendo el mío) podría hacer que terminara cansando su lectura (a pesar de ser de lo más amena, os lo aseguro), he decidido colgarlos de dos en dos, en tres entradas diferentes.

 

En un principio no revelaré la identidad de cada autor para, una vez leidos y comentados los diferentes finales, colgar una cuarta entrada en la que desvelaré el autor de cada final, daré mi opinión personal y expondré un comentario de cada uno de los autores.

 

Por último, para quien quiera echar un vistazo a alguna de las dos primeras partes, dejo el link de cada una de ellas, aunque si las leisteis y más o menos os acordais, seguramente os valdrá para meteros en situación el último párrafo de la segunda parte con el que abriré cada final.

 

Lazos de agua 1/3

Lazos de agua 2/3

 

Dicho lo cual, sólo desear que os gusten mucho todos y cada uno de ellos.

 

Besos y besos!

 

 

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<<A las 8:30, una vez vestidos ambos hermanos, bajaron a desayunar y marchar al colegio. Cuando llegaron a la cocina se encontraron, pegada a un regalo ostentoso, una nota que decía:

 

“Llueve a mares, pero por favor, ve a hacer tu examen. Llama a la tía María para que se quede con Bea. Hoy no trabaja. Espero que te guste el regalo. Cuando regrese del trabajo lo usamos, ¿vale? Mucha suerte con tus oraciones subordinadas: eres bueno analizando. Ve tranquilo. Un beso para los dos, Bernabé.”

 

Lazos de agua 3/3

(Final nº1)

 

Emocionado, con dedos temblorosos, David se apresuró a romper el envoltorio. Pero, de pronto, como si una bombilla se encendiera repentinamente en su cerebro, retiró la mano asustado. El papel… ese papel de regalo tan azul y tan reflectante… le había hecho sentir miedo.

 

La “luz” que había sentido parpadeó súbitamente y se apagó. ¿Qué? ¿Qué había pasado por su pensamiento? No conseguía atraparlo… Era como si el recuerdo se le escurriera. Como si su mente tratara de agarrarlo igual que las manos tratan de atrapar el humo. Sacudió la cabeza y giró la cabeza hacia la derecha, para sonreírle a Bea y decirle con esa sonrisa que no pasaba nada. Pero Bea no estaba a su lado. “No pasa nada –pensó-. Habrá subido a su habitación, asustada por el ruido de la fuerte lluvia”.

 

Se dirigió al salón y telefoneó a la tía María, tal como le había pedido Bernabé que hiciera. Echó un vistazo a su reloj de pulsera, tras marcar el número, y se dio cuenta de que se le estaba haciendo tarde. Si no se daba prisa, llegaría tarde al examen y no lo dejarían hacerlo….

 

- ¿Tía? –preguntó, apresurado, al oír descolgar el aparato al otro lado.

 

- ¿David? Sí, soy yo… Dime, tesoro, ¿qué quieres?

 

- ¿Puedes venir enseguida para quedarte con Bea? Está lloviendo mucho y yo tengo que salir ahora mismo, porque tengo un examen muy importante esta mañana…

 

- ¡Claro que sí! Enseguida voy, no te preocupes. Ya me imaginaba que no querría salir y tengo hasta el abrigo puesto. Vete tranquilo, porque llegaré enseguida…

 

- ¡Gracias, tía! ¡Hasta luego! – Sonriente, colgó sin esperar más.

 

Agarró el primer paraguas que encontró y salió a la calle, arrastrando la mochila a todo correr. Antes de que pudiera abrirlo, un trueno resonó muy cerca y lo hizo pegar un salto y quedarse paralizado por el miedo repentino. En dos segundos se había empapado por completo.

 

 

 

El pánico, ese pánico que nos hace aturullarnos para realizar cualquier acto, por sencillo que éste sea, se apoderó de David. Comenzó una terrible lucha en la que sus manos eran incapaces de abrir el paraguas. Resbalaban una y otra vez, y David se empezó a enfurecer ante los intentos frustrados para abrirlo.

Un trueno tremendo resonó de nuevo a escasos metros.

 

Entonces… la bombilla comenzó a parpadear hasta quedar encendida por completo en su cerebro. Sus dedos se quedaron quietos sobre el mango, rígidos por el frío y la certeza. Sus ojos se clavaron en el paraguas, azul pálido. Cayó al suelo arrodillado, entre espasmos y temblores. Volvió la cabeza y vio tras de sí la pared blanca, la enorme puerta metálica. Se obligó a mirar en rededor y descubrió un largo paseo ajardinado ante él. Bancos, árboles, senderos de arena ahora vueltos de barro a causa de la tormenta…

David se echó a llorar incontrolablemente. Había despertado. Ahora, realmente, su mente había despertado de golpe. No era una pesadilla que lo acosara cada noche, no. ¡Era un recuerdo real! El recuerdo horrendo de que había ahogado a su hermana. El recuerdo espantoso de que no había vuelto a respirar desde entonces. El recuerdo de que fueron sus manos las que cometieron el crimen… La certeza de que había pasado estos años recluido tras esa pared blanca. El delirio de negarse a aceptar el hecho de haber sido capaz de matar a la persona que más quería en el mundo. El cruel conocimiento de que en todo este tiempo… Bea no había sido más que una muñeca a la que él le ponía voz.

 

María salió repentinamente por la puerta. Había estado observándolo desde la ventana de su despacho… Al encontrarse a David en tal estado de desesperación, llamó a gritos a dos enfermeros y les rogó que avisaran inmediatamente al doctor Bernabé.

 

 

Compungida, acarició el pelo chorreante del muchacho, mientras le oía susurrar: “La maté… la maté… ¿cómo pude hacerlo? ¿Cómo pude? Comprendió en segundos que David había salido al fin de su paranoia, tras tantos años de lucha. Y, abrazándolo emocionada, le susurró:

 

- Tranquilo, David, tranquilo… A partir de hoy todo irá mejor para ti, pequeño…

 

 

 

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<<A las 8:30, una vez vestidos ambos hermanos, bajaron a desayunar y marchar al colegio. Cuando llegaron a la cocina se encontraron, pegada a un regalo ostentoso, una nota que decía:

 

“Llueve a mares, pero por favor, ve a hacer tu examen. Llama a la tía María para que se quede con Bea. Hoy no trabaja. Espero que te guste el regalo. Cuando regrese del trabajo lo usamos, ¿vale? Mucha suerte con tus oraciones subordinadas: eres bueno analizando. Ve tranquilo. Un beso para los dos, Bernabé.”

 

Lazos de agua 3/3

(Final nº2)

 

Al leer esto David tiró el enorme paquete al suelo en un gesto de ira. Su hermana lloraba asustada:

    - ¿Por qué has hecho eso?

    - Niñata ¿es que siempre tienes que preguntar por todo? ¡Cállate de una vez sino quieres que te de una buena ducha! – mientras marcaba enfadado el número de su tía.

 

Bea miraba incrédula a su hermano sin saber bien que hacer. Su hermano hablaba por teléfono y parecía que era con su tía María, la niña suspiro aliviada.

 

    - La tía viene para acá, te quedarás con ella. 

    - Va… vale

 

David preparó su mochila rápidamente para el colegio. Por fin, llamaron a la puerta:

 

    - ¡Hola David! ¡feliz cumpleaños!

    - Elena ¿Qué haces aquí? Estaba esperando a mi tía para que se quedase con Bea.

    - Cambio de planes, tu tía ha tenido un imprevisto y al final me quedo yo con ella.- dijo mientras David la miraba sorprendido, ya que hacía años que no la veía.

David pensó que no tenía porque desconfiar de ella y además estaba deseando llegar al colegio para ver a Isabel.

 

Elena entró en la casa, Bea la vió desde la cocina y empezó a  llorar histérica. En su mente se sucedieron las imágenes de sus padres ahogándose, golpeando la ventanilla del coche y pidiendo socorro.

 

 

David llegó al colegio pero Isabel no aparecía para desearle un feliz cumpleaños, pensó que era uno de los peores días de su vida.

 

Bernabé se encontraba en el trabajo muy preocupado por David, pensaba en su cara la noche anterior, al verlo en el quicio de la puerta del dormitorio.

 

Elena miró a Bea y le dijo que la acompañará al coche, que iban a dar un paseo en el coche, la niña salió corriendo y gritando en dirección a la puerta de la calle, estaba lloviendo a mares y eso la dejó paralizada. De repente recordó a Elena sonriendo mientras el coche de sus padres se hundía en el agua y salió corriendo hacia la casa de su vecina empapándose y llorando.

 

 El chico ya estaba sentado delante de su examen pero no se podía concentrar, sólo podía ver a su tío gimiendo con la cara desencajada debajo de ese hombre desnudo.

 

Se sentía realmente mal, el sudor se le helaba en la frente.

La profesora le vio indispuesto y dejó que marchara a casa, mañana haría la prueba de lengua.

 

David corrió a casa y  por el camino recordó lo mal que le había hablado a su hermana. Había pagado con ella lo visto esa noche. No quería ni pensar en cuando volviera a ver a su tío ¿Cómo le miraría a la cara después de aquello?

 

Bernabé decidió salir antes del trabajo e ir a recoger al colegio a David para explicarle lo ocurrido la noche anterior, pero allí le dijeron que ya se había marchado a casa.

 

 David llegó a casa y estaba desierta. Pensó que Elena y Bea habrían salido a dar una vuelta, pero entonces recordó que llovía.

Bernabé llego a casa y allí encontró a David.

 

    - David tengo que explicarte lo que pasó anoche, lo siento mucho.- dijo a su sobrino compungido.

    - Te lo diré solo una vez, ya no eres mi tío.

    - David no digas eso, yo quiero a Antonio.

    - No quiero saberlo, no quiero saber nada. ¿Dónde esta Bea?

    - Bea estará con tu tía ¿no?

    - No, se quedó con Elena esta mañana ¡creía que tu lo sabías!

 

Sonó el teléfono, era la vecina Bea había llegado a su casa mojada y no pronunciaba palabra, estaba preocupada.

 

Bernabé y David pasaron el resto del día en el hospital, la niña estaba en estado de shock. Un psiquiatra la sometió a una sesión de hipnosis, la niña habló en su regresión del día en que murieron sus padres.

 

Iban en el coche los tres y de repente sintió un gran estruendo detrás de ella, miró hacía atrás y vió un coche, era Elena quien conducía y estaba sonriendo. La niña consiguió salir con vida del coche pero sus padres no tuvieron la misma suerte.

 

Pasó el tiempo, Bernabé y sus sobrinos continuaron viviendo en aquella casa intentando superar sus dificultades. David aprendió a aceptar a Antonio, la pareja de su tío. Los médicos de Bea aseguraban que cada día estaba mejor y conseguiría superar lo ocurrido. Mientras, a Elena la buscaba la justicia por doble asesinato.

 

Bernabé se preguntaba porque Elena hizo una cosa así, la respuesta le llegó una mañana en forma de postal al buzón, en la imagen se veía un paraje natural y detrás estaba escrita:

 

 “¡Os ví Bernabé! ¿Por qué lo hiciste? Tu eras lo que yo más quería, así que no tuve más remedio que arrebatarte a ti lo mismo”

 

Una mañana soleada Bernabé llevó a Bea al parque:

 

    - Tío cuéntame cosas del mar ¿es tan azul como dicen? ¿un día podríamos ir a verlo?

 

 

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1月27日

Completando letras de amor

Llevaba tiempo queriendo poner uno de mis poemas favoritos, pero para seguir con mi temporadita de obsesión por haceros participar, he decidido ir completándolo poco a poco a ver si, entre tanto, a algun@ os da por sacarlo (es muy famosito, así que seguramente no tardareis demasiado). Es sólo un extracto y para más ayuda os pongo la portada del libro, aunque un poco distorsionada (tampoco nos vamos a volver ángeles de un día para otro).

 

Para próximas entradas prometo medicarme y publicar directamente lo que quiera ofreceros, va… Es más, intentaré sacar algo más de tiempo y escribir algo de puño y letra, (bueno, de puño... letra letra, no se), que usar letras ajenas está muy bien pero me hago cargo de que también hay que trabajar un poquito… queda anotado! (antes de que me lo echéis en cara, me lo impongo yo mismo).

 

Por cierto, para los que mejor me conocen, esta vez no os ayudará demasiado eso… en una palabra: No es de Mario Benedetti (no iba a ser tan fácil).

 

 

Bs&Bs

 

 

 

_ _   //   _ A _   //   _ O _ _ O   //   _ _   //   _ _ O _   //

 _   // E _   // _ _ _   //   _ A _ _ O   //   E _   //   _ L _ _ _ O. 

 

_ _ _ _ _ E   //   _ _   //   _ O _ _ E _   //   _ O _ _   //   _ S _ _ //

_ _    //   _ _ V _   //   _ _ _ R _   //   _ _ S   //   _ _ A _ _ S.   //

_ I   //   A _ _ A   //   N _   //   S _   //   _ _ N _ _ N _ _   //

 _ _ _   //   _ A _ E _ _ A   //   _ E _ _ _ D _. 

 

A _ _ _ _ E   //   _ S _ E  //  _ _ A   //   _ _   //   _ _ T _ _ _   //

_ _ _ O _ //   _ U _   //   _ _ L _   //   _ E //   _ _ _ S _,   //

_   //   _ S _ O _   //   _ E A _   //   _ O _   //   _ _ T _ _ _ S   //

_ E _ _ O _   //   _ U _   //   _ _   //   _ E   //   _ _ _ R _ _ O.

 

 

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EXTRACTO DE... ---->

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Siento haber tardado tanto en completar el poema... estuve unos días ausente pero para los que estuvieran intrigados (si es que había alguno) mi querido Nelo les quitó la intriga. Es muy difícil explicar mejor (ni siquiera igual) el cómo y por qué del poema, así que simplemente, chapeu por él. Genial.

 

Extracto final del Poema Nº 20, de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", de Pablo Neruda.

 

 

 

 

ES TAN CORTO EL AMOR, Y ES TAN LARGO EL OLVIDO.

 

PORQUE EN NOCHES COMO ÉSTA LA TUVE ENTRE MIS BRAZOS,

MI ALMA NO SE CONTENTA CON HABERLA PERDIDO.

 

AUNQUE ÉSTE SEA EL ÚLTIMO DOLOR QUE ELLA ME CAUSA,

Y ÉSTOS SEAN LOS ÚLTIMOS VERSOS QUE YO LE ESCRIBO

 

 

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1月26日

¿Quién te mira?

 
 
En esta ocasión va de visiones globales sobre una parte (al más puro estilo gestáltico)... A ver si sois capaces de deducir qué personas se esconden detrás de las imágenes distorsionadas e incompletas. Os lo he puesto muy facilito. La verdad es que igual influye que no soy objetivo porque conozco el resultado, pero a mi me da que no llegamos al tercer o cuarto comentario sin que deis con la tecla.
 
No obstante, por si acaso me equivoco, tengo preparada una imagen intermedia entre esta y la fotografía real de cada personaje, por si no resulta tan fácil como yo pensaba, añadirla y echaros un cable pasado un día o dos.
 
Para empezar, no hay pistas!!
 
 
 
 
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Bueno, pues toca reconocerlo... leidos los 4 primeros comentarios parece claro que, efectivamente, obra en contra de mi objetividad la dificultad del juego, así que aunque no voy a colgar aún la segunda foto de cada cual (porque me parece demasiado reveladora, sobre todo la del segundo personaje,  aunque igual viendo lo que pasó con lo primero cualquiera sabe... (y no, los cuadros no son parte de su imagen tamaruca, no seas burra :D)) sí que os voy a dejar alguna pista en forma de "palabras incompletas" que iré completando progresivamente, ok?
¿Antonio y Lola Flores? jajajaja!! Ahora que lo miro bien, podría ser!! (Aunque no hago yo a "La Faraona" con ese bigote :P). Daxilva, eres "el crack"
 
 
 
Nombre: _ _ W _ _ _  // _ _ R _ _ _                     Nombre:    _.  // _ _ _ S _ _ _ _
Profesión: _ _ T _ _                                              Profesión:  _ _ _ I _ _
 
 
Muy bien muy bien!!!
Al final terminó no siendo tan dificl, no? Ni siquiera hizo falta las imagenes intermedias, que no obstante y por gusto, ya os pongo aquí...
 
 
Quiensera.jpg queines.jpg
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Efectivamente, cómo empezó a desvelar "alabastroblanco", el segundo personaje era "Albertito" Einstein, y premio también para Sonia, que corroboró el personaje y dió con el primero... "Edward Norton". Cabe decir que Aroha, en la sombra, ya dio con ambos personajes un poquito antes (pero como le gusta tan poco la publicidad...), aunque, como Sonia, jugaba con la ventaja de saber bien de mis gustos cinematográficos. La próxima vez pondré a Manolo Escobar, con el que supongo que me relacionareis menos! *-)
 
 
 
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 EDWARD  NORTON
      ACTOR
 
 
 
 
&
 
 
 
ALBERT EINSTEIN
FÍSICO
 
 
 
 
 
 
 
 
 Ahora sí, eh? Uhmmm, bien mirado, sí que le da este Alberto un aire a Julian "cachuli" Muñoz. No te voy a decir yo que no! :P
 
La próxima vez, un poco más dificil... total, si os vais a quejar igual!!
 
 
B  E  C  H  I  X

Un pequeño homenaje a...

 

 

 

 

 

 

EL GENIO DE BROOKLYN

(Citas de "Woody Allen")

 

 

 

 

 

 

 

En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.

 

Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción rápidamente: alquilan mi habitación.

 

El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.

 

Si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas.

 

El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.

 

Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia

 

La única manera de ser feliz es que te guste sufrir.

 

El sexo sólo es sucio si se hace bien.

 

No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.

 

El cerebro es mi segundo órgano en importancia.

 

Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición.

 

Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo.

 

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.

 

El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír.

 

Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme.

 

En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones.

 

El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.

 

La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

 

Si Dios tan sólo me hiciera una simple señal, como hacer un ingreso a mi nombre en un banco!

 

Una película de éxito es aquella que consigue llevar a cabo una idea original.

 

Hace quince años que voy al psicoanalista.Le concederé un año mas y luego me ire a Lourdes

 

El mundo es relativo y depende del cristal desde el que se mire; es aconsejable ir al oculista para que nos recete unas lentes divertidas. (Misterioso asesinato en Manhatan)

 

Trabajo de psiquiatra:actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad: Me pagan 8 personas."

 

Mis padres no solian pegarme; lo hicieron una sola vez: Empezaron en Febrero de 1940 y terminaron en Mayo del 43..." (Zelig)

 

Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.

 

El sexo entre dos personas es una cosa hermosa; entre cinco es fantástico...

 

Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.

 

El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte. (La última noche de Boris Grouchenko)

 

Me gusta leer pornografía en Braille. (Bananas)

 

Nunca había sido capaz de enamorarme, no había encontrado a la mujer perfecta; siempre había algo malo. Y entonces conocí a Doris, una mujer maravillosa, con una gran personalidad. Pero por alguna razón, no me atraía sexualmente, no me preguntes por qué. Luego conocí a Rita, un animal, indecente, problemática. Me encantaba irme a la cama con ella, pero después siempre deseaba volver con Doris. Entonces, pensé, si pudiera poner el cerebro de Doris en el cuerpo de Rita sería maravilloso. Y pensé, por qué no?. Así que preparé la operación y todo fue perfectamente, cambié las personalidades e hice a Rita una mujer ardiente, dulce, sexy, maravillosa, madura... Y me enamoré de Doris. (Recuerdos)

 

Yo fui expulsado del colegio por copiar en el examen de metafísica; miré en el alma del muchacho que se sentaba a mi lado. 

 

Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista. (Manhattan)

 

Los estudiantes que logran la unidad no podrán luego salir por la puerta de clase.

Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño, y como solía dormir con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome. (Bananas)

 

 Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña. Y dice una: “Vaya, aquí la comida es realmente terrible”. Y contesta la otra: “Sí, y además las raciones son tan pequeñas”. Pues básicamente es así como me parece la vida: llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza... Pero lo peor de todo es que pasa tan deprisa!!» (Annie Hall).

 

Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto. (Annie Hall)

 

 

Después se nos hizo tarde, los dos nos teníamos que marchar, pero fue magnifico volver a ver a Annie. Me di cuenta de lo maravillosa que era y de lo divertido que era tratarla, y recordé aquel viejo chiste, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice:"Doctor, mi hermano esta loco, cree que es una gallina".El doctor contesta: "Lo ha llevado a un médico?" y el tipo le dice."Lo haría, pero necesito los huevos". Pues eso, mas o menos es lo que pienso sobre las relaciones humanas,¿saben? Son totalmente irracionales y locas, y absurdas, pero... supongo que continuamos manteniéndolas porque, la mayoría,"necesitamos los huevos" (Annie Hall).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1月20日

¿Lo cierras tú?

Hoy vengo a proponeros un “juego” un poco especial.

 

Aunque mi blog lleva abierto no se cuanto tiempo, fue el 28 de diciembre cuando escribí la primera entrada por algo que me motivó en una visita de un espacio desconocido, y, por tanto, la primera vez que escribí con un sentido diferente a almacenar cosas en él, como quien guarda archivos que le gustan en un disco extraíble.

 

A partir de ese momento, mis tres semanas de vida aquí han cambiado mi perspectiva sobre lo que venía a ser todo esto. Ahora lo entiendo como un rincón de debate, de aprendizaje, de risas y sobre todo, de huidas ocasionales. La fórmula más precisa que logro encontrar es igualar este universo a “lectura” + “comunicación” (ya se sabe que la lectura, con todo lo aceptada que anda socialmente, tb guarda acérrimas críticas de la sociabilidad pues “hace al hombre egoísta” {bueno bueno, tampoco será tanto, aunque sí que da poca posibilidad a la interrelación}). Por eso, si tuviera que darle un adjetivo a esta experiencia es “dinamismo”.

 

Aquí la gente no escribe y guarda… ni siquiera escribe y enseña, es más, tampoco escribe y comparte… es que escribimos para compartir!! Es justo eso lo que me enganchó.

 

Mirando por esa ventana, y bajo la irrenunciable excusa de haber encontrado a un grupo de personas que no solo adoran pensar y escribir, sino que lo hacen de una manera exquisita, decidí, con la inestimable iluminación de Santixu (que fue quién realmente me dio la idea a priori), más allá de exponer mis ideas a debate (o debatir las vuestras), compartir esas ideas con vosotros antes incluso de poner el punto final.

 

En definitiva, ¿Qué más dinamismo que escribir juntos?

 

 

La idea es, si os apetece, no publicar aún la tercera parte de “Lazos de agua”, cuento que os venía copiando por entregas (espero que Daxilva no se enfade demasiadobrcho.jpg) y que vosotros/as escribáis vuestro propio final.

 

La magia es poder comprobar qué perspectiva iba tomando cada cual del cuento y poder ver los diferentes giros que le da cada cual a la historia mediante vuestra forma de pensar y escribir (algunas tan geniales como características, porque leyéndoos se encuentran estilos muy diferentes: sencillos, sarcásticos, correctos, parcos, profundos, directos, claros, metafóricos, poéticos, amables…). Pero sobre todo, el verdadero motivo que me ilusiona de hacer esto (pégame y llámame bobo) es poder, no sólo compartir y hablar sobre algo que uno ofrece, sino crear algo entre todos.

 

 

Las formas de hacerlo podrían ser muchas, pero después de pensarlo decidí que la más interesante sería recibirlos al correo y, pasada la fecha que propongamos, publicaría todos los finales (ya el mío incluido) primero de forma anónima para que podais comentarlos, y que cada uno diga libremente cuál le gustó más (sin la parcialidad de saber de quién es), o incluso, como algunos de vosotros os conocéis y os habéis leído bastante, intentar dilucidar de quién es cada cual.

 

Un par de días o tres después de eso, añadiría por fin el nombre de cada autor y una descripción personal de cada uno de los que hayan participado, para que los blogeros que no conozcan a los otros queden un poco presentados (esta última y para mí genial idea es made in Ángela).

 

No obstante, para cuidar la privacidad de cada uno, he creado para la ocasión una dirección de Hotmail a la que nombré lazosdeagua@hotmail.com (ahí tienes derroche de imaginación!!) y cuya contraseña es mifinal (otro alarde de creatividad, sí sí, lo se), para que podáis entrar y mandar vuestro final a la mía desde ahí (que para los pocos observadores diremos que es jamartosm@hotmail.com). Os pediría que en el asunto pusierais “final cuento” o algo q me facilite identificar el correo, ok? (sobre todo si me escribís desde vuestra dirección u otra que no sea lazosdeagua@... y que por tanto no conoceré…)

 

La fecha que he pensado a priori para publicarlos es el domingo 29 por la noche (esto es tan variable como que una sola persona me dijera que está escribiendo pero q aún no lo tendrá para entonces…). Propongo ese día simplemente porque alguno hay que decir, porque lo que sí me gustaría es ponerlos una vez recogidos los que haya, para no coartar la libertad de otro que pudiera leerlo y estuviera escribiendo el suyo.

 

Está claro que, aunque mientras pensé y escribo esto se me vienen a la cabeza los blogeros con los que más me escribo (y que espero que sí que se animen), me haría mucha ilusión que a cualquiera que pase por aquí menos a menudo (o que entre por primera vez) le gustara la idea y participara igualmente con su propio fin de la historia (trabajo doble en ese caso al tenerse que poner al día con ella, pero no creo que lleve más de 10 minutos leer ambas partes), y aunque en algunos casos sé y en otros supongo que estáis muy liadillos, en el fondo cada uno puede darle la extensión que quiera (no vamos a venir con limitaciones en eso); aunque mi final, como cada una de las otras dos partes, ocupa unas 3 páginas de word aproximadamente, vosotros lo podéis hacer de tal dimensión (o de 6 veces más, eso ya a gusto del consumidor) o cerrarlo con una idea que ocupe apenas los 160 caracteres de un sms de móvil (si es tenéis capacidad de terminar la historia con tal síntesis… yo ahí si que no podría, ya me conocéis… suspenso gordo en concreción de ideas).

 

En definitiva, que ya sabéis que (y en este caso más que nunca) lo importante es participar.

 

 

       ¿Te animas?

1月18日

Lazos de agua (II de III)

Aquí tenéis la segunda parte del cuento que os empecé a copiar el pasado jueves... Para quien no leyera la otra entrada en que publiqué el comienzo del relato, o simplemente por si no recordais demasiado bien cómo quedó la historia y quereis poneros al día, podeis pinchar AQUI.

 

  


  

 

                            Lazos de agua (2/3)

 

 ...David nunca se planteó realmente la causa del miedo de su hermana. Desde que su recuerdo alcanza, la vida de Beatriz había sido así y era lo único que le importaba.

A pesar de que, efectivamente, este problema incitaba a David a estar pendiente de su hermana, su verdadera obsesión por protegerla radicaba en el sueño que casi cada noche se repetía. Aunque varias personas sabían que David pasaba muchas noches sin poder dormir por miedo a sus pesadillas, él jamás había contado a nadie que era siempre la misma la que lo atormentaba.

 

Fue el día que cumplió once años cuando la tuvo por primera vez. David y Beatriz no solían discutir, y nunca de manera airada, pero ese día David tenía una ilusión especial en celebrar su cumpleaños, ya que había conocido a Isabel, una chica del colegio que le parecía bastante especial, y a la que, a pesar de su timidez, había logrado convencer para que estuviera en su cumpleaños. Era domingo, e Isabel, Beatriz, David y cuatro amigos más de éste habían acordado ir a la casa de campo de uno de ellos, que era más grande y adecuada para poder jugar al aire libre y disfrutar del día. Para ello la madre de Isabel había preparado una tarta y todos iban a llevar juegos. Pero el día despertó gris, y el cielo humedecía con fuerza las carreteras. Beatriz no quería ir. Por primera vez, David presionó a su hermana que llorando, rechazó tantas soluciones como le proponía, y en un arrebato de nerviosismo, golpeó a David. Éste, que ya se encontraba enfadado por la situación, encolerizó y cogiendo a su hermana entre sus brazos salió con ella a la calle con la intención de que la tormenta la empapara y demostrarle que nada ocurre por permanecer bajo la lluvia. Beatriz pasó del nerviosismo a la angustia y, mientras gritaba y lloraba, se iba agitando su respiración y las pulsaciones se elevaban. De repente, Beatriz se desmayó, justo en el momento que salió Bernabé que había escuchado los gritos. David quedó pálido. Esa noche, tras pasar el día en el hospital, Beatriz volvió a casa, pero ese día para David no fue uno más.

 

David se acostó consternado y esa fue la primera noche que tuvo el sueño que aún hoy se sigue repitiendo. En él, está con Beatriz y sus padres en una playa repleta de gente. Beatriz no teme al agua. Mientras él se encuentra de rodillas a tres metros del rompeolas, con el mar cubriéndole el pecho hasta la mitad,  Beatriz sale del agua riendo. Él gira levemente la cabeza, la mira y le devuelve la sonrisa, acompañada de un rápido gesto en el que saca la lengua. Ella vuelve a reír y busca con la mirada a sus padres, sentados en la arena a 30 metros a la espalda de David, para entregarles una concha lisa, partida y sin forma que ha encontrado bajo el agua.

 David entorna los ojos y mira al cielo disfrutando del tacto del agua cuando, debido al bullicio de la gente, no pudo escuchar a Beatriz acercarse de nuevo que, de pronto, lo agarra del cuello mientras ríe, dejándose caer y tendiendo el cuerpo de David boca arriba bajo el agua, sin que pueda reaccionar. David, en un acto reflejo toma aire, pero ya bajo las olas, tragando una bocanada de agua salada. Salió furioso y mientras tosía descompasadamente, con una sonrisa llena de intención hundió a su hermana en el agua, que se sumergió riendo pero apareció desorientada, y apenas sin darle tiempo para respirar, cargado de coraje, volvió a introducirla en el agua. Beatriz sale con los ojos desencajados, tose fuertemente una vez y antes de que pueda hacerlo unaRenunciation segunda, aún enfadado, casi sin pensarlo, su hermano la sumerge de nuevo manteniéndola esta vez varios segundos bajo el agua. Cinco, quizá diez… segundos muy largos. En ese momento siente como alguien sujeta fuertemente su brazo y tira de él. David cae al agua. Su padre saca a Beatriz y la tiende rápidamente en la arena. Está Pálida. La gente los rodea. David sólo piensa: “Respira Bea”. No hubo suerte.

 

 

 

Hoy, a pesar de que cumple catorce años, lo único importante para David es su hermana. Eso es lo que hace cada uno de sus días especiales. Mientras termina de lavarse a toda prisa tocan a la puerta:

 

        ¡David! ¿Qué día es hoy? – Pregunta emocionada Beatriz

 

        Miércoles, Bea. ¡Ya salgo!

 

        Ya, miércoles. ¡Digo de número!

 

David, dilucidando el juego de su hermana, sonríe mientras abre la puerta.

 

        ¡¡Feliz Cumpleaños!! – dice ella – ¿Qué ropa vas a ponerte hoy? ¿Estás muy contento? ¿Te sientes “más mayor” que ayer? Con catorce años, ¿Qué pasa?

 

David sonríe, se agacha lo necesario, y le da un abrazo.

 

Una de las cosas realmente especiales de Beatriz, es que pregunta todo lo que se le viene a la cabeza y aunque realmente es algo que le ocurre a casi todos los niños, a menudo Beatriz formula un tipo de preguntas poco usuales. Siempre ha sido una niña extremadamente observadora y con curiosidad por temas que no suelen preocupar a los niños, planteándose dudas, normalmente abstractas, bien fútiles, bien incoherentes, pero en ocasiones, simplemente inadvertidas para los adultos. Esta curiosidad que poseía por todo lo que la rodeaba era una de las debilidades de David por su hermana. Mientras la abraza, recuerda aquel día en el cual, recién cumplidos ocho años, preguntó a su tío:

 

        Bernabé, ¿Qué te gusta más?

 

        Que me gusta más, ¿Respecto a qué? – la observa extrañado –  ¿qué es lo que considero mejor en este mundo?

 

        ¡Sí! ¿Qué es?

 

        Pues no se, Bea – Piensa unos segundos antes de responder. – Quizá el amor. El amor, para los adultos es muy bonito. Quizá sea lo más grande de todo.

 

La niña se queda con la mirada perdida unos segundos y vuelve a cuestionarse.

 

        Y, Bernabé... ¿De qué color es el amor?

 

        Cielo, el amor no tiene color. Es algo abstracto, es decir, no tiene forma, ni color, ni nada. No puede verse. ¿Entiendes?

 

        ¡No! ¿No dices que el amor es lo más grande?

 

        Quería decir que es lo más importante – Aclara su tío – Grande ahí significaba importante.

 

        ¿Y la esperanza? ¿La esperanza es astracta?

 

        Abstracta, Bea, se dice abstracta. Claro que es abstracta. – Bernabé presume dónde quiere llegar la niña y añade – pero se dice “verde esperanza” no porque sea verde de verdad. Es un simbolismo. Es lo que sugiere. Es difícil de explicar. Si fuera de algún color, sería verde. Pero no es de ningún color realmente. La esperanza dicen que es verde, la pasión roja…

 

Beatriz parece que queda conforme, Bernabé la mira y sonríe contento de haber convencido a su sobrina, pero esta, tras entender la asociación entre lo real y lo simbólico, y fascinada por ello, pregunta de nuevo para sorpresa de Bernabé:

 

        Si fuera de algún color, ¿de que color sería el amor?

 

 

 

A las 8:30, una vez vestidos ambos hermanos, bajaron a desayunar y marchar al colegio. Cuando llegaron a la cocina se encontraron, pegada a un regalo ostentoso, una nota que decía:

 

“Llueve a mares, pero por favor, ve a hacer tu examen. Llama a la tía María para que se quede con Bea. Hoy no trabaja. Espero que te guste el regalo. Cuando regrese del trabajo lo usamos, ¿vale? Mucha suerte con tus oraciones subordinadas: eres bueno analizando. Ve tranquilo. Un beso para los dos, Bernabé.” ................

 

1月17日

Mi absurdo y yo...

Llegó el momento… me toca a mí…

 

Si ya me cuesta trabajo decir que no a cualquier petición, decir "no" tres veces a tres personas distintas respecto a la misma cosa me parecería demasiado, así que jugaremos, pero q conste que en realidad, este juego me parece que está hecho (focos para mi momento “Narciso”, please) para que me de cuenta de que muy normal no vengo a ser…  Mira que provocar al maestro de las absurdas manías!! Joe, si lo mío es lo más cerca que se puede estar de un Trastorno Obsesivo Compulsivo sin llegar a tenerlo (tranquilos que ciertamente ya me lo mandé mirar). Pero aún así, me sigue pareciendo que viene a ser como inventar un jueguito de “Los 5 mayores errores y/o estupideces en tu vida”  y mandárselo a Jorgito Bush para que lo rellene… mmm, sonaría claramente a sorna, ¿no? Pero claro, él y su viveza mental capaces serían de no darse cuenta… pobriño mío!

 

De todas formas, yo juego!!… rebuscaré en el baúl de mis extrañezas para sacar las menos inconfesables. Ahora, para los pocos que queden sin saber de qué va todo esto, copio las reglas y demás…

 

Sea por Lorena, Ruthy y Daxilva

 

Reglas del juego:

El primer jugador inicia su mensaje con el titulo “5 extraños hábitos tuyos”. Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog diciendo“has sido elegido” y dices que lean el vuestro.

 

 

Mis 5 extraños hábitos (o digamos mejor una de mis 5 numerosas manías, lo de extraño tb lo dejaremos a valoración de cada uno) son:

 

1)     Un dos tres…. Tengo una obsesiva tendencia a calcular y contar todo, especialmente cuando paseo sólo o estoy aburrido en casa. Cuántos metros tendrá una habitación, cuantas cajas de leche cabrían en el maletero del coche que estamos cargando o, quizá lo más característico, contar los escalones que subo o bajo de allá por donde voy (se exactamente el número de escalones que encuentro desde mi casa a cualquier sitio al que haya ido con relativa asiduidad, incluidos, y cabría decir casi sobre todo, cuando se trata de atravesar parques con gran número de ellos). Afortunadamente, esa molesta obsesión me “ataca” especialmente como decía cuando estoy solo y aburrido, así que no suele ser nada de lo que se percate nadie y que despierte su pena hacia mí. Así que bien!

 

2)     Esta sí, esta no… Esta es la típica manía que, aunque comienza como un juego, guardan usualmente algunos niños y que, a pesar de que más de uno mantiene (muy atenuada, por suerte) en la adultez (o eso quiero creer *-)), todos se echan las manos a la cabeza si algún día te descubren en la labor. La cosa es simple… en las calles compuestas de baldosas de dos colores, siempre intento pisar las del color más claro, aunque ello me lleve a dar algún paso más largo de lo normal, dos pasos muy cortos o incluso algún pequeño saltito (intento que inadvertido, claro). Suerte que también me suele ocurrir principalmente cuando voy sólo…. si voy acompañado suelo prestar más atención a la persona que al suelo (aunque a veces me interese mucho más este último, y casi cualquier cosa, que ciertas personas). Esto me ayuda a seguir pareciendo algo menos raro de lo que soy.

3)     Esto un poco más para allá… Esta es la manía más curiosa teniendo en cuenta cómo soy luego realmente. Y es que en realidad no es secreto que soy un poco desastre para el orden de lo material, me gusta ver todo ordenado pero luego hago poco para que perdure, de modo que si entras en mi cuarto, con un poco de mala suerte, tendrás q escarbar entre un cúmulo de cosas en el escritorio para encontrar algo, pero, y aquí viene la rareza, en ocasiones (y me pasa sobre todo en la calle, tomando café o algo así en una mesa pequeñita es el ejemplo más característico) me da una angustia tremenda ver (o creer percibir) que algo no está en armonía con la mesa. Si te sacas el móvil, la cartera y las llaves y lo tiras en la mesa, muy probablemente (con permiso si tengo confianza, o con cuidado de no ser visto si no la tengo) recolocaré los objetos de manera que la cartera esté en línea con el borde de la mesa y paralelo al servilletero, el móvil bien pegadito y las llaves encima de la cartera… (es sólo un ejemplo… no siempre es así como creo que ha de colocarse). Igual la cosa queda peor, pero a mi me da la sensación de que ahora sí está como tiene q estar, y todo bien. Normalmente uso la excusa de que es para que haya más hueco para poner lo que hemos pedido y c’est fini.

4)     La puerta, la colcha y a dormir!! Absténganse de leer esta manía personas excesivamente calurosas… es un poco agobiante. Simplemente, para dormir tengo que tener la puerta cerradita y estar tapado, por lo menos con una sábana, pero tapado, independientemente de la fecha o la temperatura. Por suerte, soy una persona excesivamente friolera, y hasta en verano (que en Jaén algunas noches “disfrutamos” de 38-40 grados) vengo de voluntad propia a taparme, con no solo la puerta cerrada sino la ventana igualmente apestillada, de modo que no es una manía que me afecte demasiado, aunque en las dos o tres noches de rigor en que el calor es insoportable para cualquiera y la ventana abierta no es suficiente, o sobre todo, los días en los q duermo con alguien en la misma habitación, la sábana o manta y la puerta cerrada no ayudan a convivir con nadie o conmigo mismo, según sea el caso. Pero es intocable el tema…

5)     Yo soy de izquierdas!! Esta es la más “popular”. (más que nada porque, en realidad, es la única que “afecta” a los demás y por tanto la que vengo obligado a reconocer y explicar). Cuando voy con alguien por la calle, siempre me tengo q situar a su izquierda. Me siento muy raro e incómodo si tengo q mirar hacia la izquierda para encontrarlo/a, si me tengo que girar hacia ese lado para hablar con el/la. No obstante, esta manía sí tiene una razón más objetiva pero por hoy no me voy a parar más… total, racionalizando esta no voy sino a dar más énfasis a lo absurdo de las restantes, así que quede el tema tal cual.

 

Como veis, no tendría que sobreactuar demasiado para haber sustituido a Nicolas Cage o Jack Nicholson. Espero que no os hayáis asustado demasiado. Prometo mandarme revisar cada 3 meses, como mandan los escritos.

 

Llegados a este punto, qué tal si intentamos que nos confiesen algo...

 

Santixu

 

Sonia 

 

Wilo 

 

Nelo Bacora 

 

Eva Mayo

 

 

1月12日

Lazos de agua (I de III)

Aquí va un trocín de mí... espero no extenderme más de lo imprescindible en relatar pormenores de mi exclusivo "escondite". Allá vamos...

Escribir, mal que mal, siempre ha sido una actividad que me ha atraído mucho, pero en general, y al contrario de muchas personas cercanas con afición parecida, yo siempre que escribía algo lo hacía para mí, convirtiéndose el intimismo de todo lo que salía de mi muñeca en uno de mis secretos mejor guardados, siempre bajo la excusa de que mis letras eran la más clarividente clave de la abierta exposición de mi reservada personalidad, quizá absurda conclusión cuyo calculado examen llevaría a plantearse la necesidad de ser, a la par, un excelente psicólogo y literato para verme en el interior de mis palabras... pero no podía dejar de verme desnudo si me mostraba en papel.

 

Después de mucho (muchísimo) tiempo, por fin hace como dos años, una amiga me convenció para que por primera vez, escribiera un cuento "para todo el que lo quisiera leer" (o no tanto, pero que finalmente logré escribir con el objetivo de no guardarlo con tanto egoísmo).

 

Por fin hoy (echemos la culpa al "año nuevo, vida nueva") después de haber conocido un mundo en el que la gente expone sus letras (algunas muy sentidas) a la libre lectura de todo el que las quiera compartir (lease a Nelo Bacora, por ejemplo), he decidido exponer aquel cuento del que hablo (a priori, con pasitos pequeños, dejaremos lo creado desde un principio con un password menos estricto) y que, si bien está lejos (por diferente más que por de mayor o menor calidad) de cualquier otra cosa más personal que haya escrito (comprobareis que es bastante correcto políticamente), bien servirá para empezar a dejarme de manías poco razonables tras las que ocultarme.

 

Como, aún sin ser excesivamente extenso, puede serlo suficientemente como para cansar si lo copio entero (y más después de tan prolongada introducción) os lo "serviré" en tres partes (esta primera más cortita para compensar el prólogo), y así podéis ir criticándolo a pequeñas dosis, que siempre mata más efectivamente y con más dolor, que es mucho más interesante.

 

Espero que os guste.

 

Besos,

 

____Jesús____

 

 

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Lazos de agua (1/3)

 

     Nadie llega a acostumbrarse a las pesadillas. Por muchas veces que se repita, nunca se deja de temer.

 

     Ya son muchas, quizá demasiadas, las noches que David lleva soñando con un mismo argumento, con idéntico final.

 

     Como en la mayoría de las ocasiones, la voz grave de Bernabé, hermano de su madre, lo liberó de su estupor. David abrió los ojos desconcertado mientras su tío, movido por la templanza que otorga la costumbre, dio escasa importancia al suceso y le animó a levantar:

 

– David, cálmate. Son las 8:00 – le dijo con voz pausada – ¡Feliz cumpleaños pequeño!

 

     Más tranquilo, acompañado por un profundo suspiro, se incorporó lentamente, se sentó en la cama, miró el despertador luminoso y precipitadamente se puso en pié. Eran las 8:12. Calzándose de modo apresurado salió de la habitación.

 

     Como cada mañana, la primera palabra de David fue para Beatriz. Con mucho sigilo, como de costumbre, entró en su cuarto.

 

        – Bea, despierta – susurró mientras le tocaba levemente el hombro – Es un poco tarde.

 

     Besó suavemente su frente y salió. En la oscuridad, no acertó a ver como ella sonreía, aunque pudo oír como devolvía el beso al aire.

 

     Abandonado el dormitorio, entró al cuarto de baño. Estuvo unos segundos mirándose fijamente al espejo mientras pensaba “Hoy cumplo catorce años de vida y tres años de noches sin descansar. ¡Tres años!”

 

     A David le gustaba vivir con su tío que les dedicaba todo el tiempo que tenía libre tanto a él como a Beatriz, aunque por desgracia, no era demasiado. Trabajaba en una empresa de marketing en la capital y la tarea solía prolongarse hasta caer la noche. En ocasiones, casi como excepción, volvía para almorzar con ellos, pero normalmente, cuando eso ocurría, no regresaba a tiempo para cenar ni, usualmente, siquiera para verlos despiertos un instante.

 

     La vida de David era así desde hacía más de siete años, aunque aproximadamente los cuatro primeros que vivieron con su tío, Elena, novia de aquel en ese tiempo, le ayudó a cuidarlos. David aún recordaba con nitidez a sus padres, aunque no lograba visualizar el día del accidente con detalle.

 

Aquel día, cuando salió del colegio, se alegró al ver que era Bernabé quién lo recogía, suceso no demasiado usual. Veía frecuentemente a su tío, lo conocía bien, y notó algo raro en su expresión. Cuando llegaron a casa, casi sin hablar, sus padres no estaban. Elena, con gesto compungido, sostenía suavemente en sus brazos a Beatriz,  que aún no había cumplido los 2 años de edad. Con voz entrecortada su tío le pidió que se sentara a la vez que Elena abandonaba el salón.

 

           – Papá y Mamá salieron esta mañana al trabajo, pero el coche se estropeó – dijo Bernabé dubitativo, como quien olvida el guión de una conversación estudiada – Están enfermos y no sabemos cuándo volverán.

 Mar y costa

     Aunque la conversación duró unos segundos más, David ya no lo escuchó. Era un niño avispado y, a pesar de su corta edad, ya había desarrollado el instinto que concede la certeza de que, en ocasiones, las malas noticias son más desagradables de lo que se pretende mostrar.

 

     Curiosamente, Beatriz nunca preguntaba por sus padres. Una noche, durante la cena, cuando apenas tenía cinco años, miró profundamente a Elena y le dijo:

 

           – ¿Dónde están mis papás?

 

     Bernabé, se apresuró a decir:

 

          – Verás Bea – se aclaró la voz antes de comenzar – Cuando tú eras pequeñita…

 

     Sin que pudiera continuar, Beatriz interrumpió:

 

          – ¿Están en el cielo? – preguntó mirando nuevamente a Elena.

 

     Con una sonrisa tímida, Elena afirmó suavemente con la cabeza y la niña, como quien concluye una conversación trivial, continuó sonriente y complacida con la cena, ante el escepticismo de Elena, Bernabé y David.

 Mar y costa

     Desde que Elena se marchó a París, David había tenido un sentido de protección exacerbado hacia Beatriz. La cuidaba dentro y fuera de la casa, y su vida se limitaba casi en exclusividad a ella. Aunque Bernabé tuviera el día libre en el trabajo o Beatriz tuviera fiesta en el colegio, él nunca hacía planes por si algo ocurría y ella lo necesitaba. Todos pensaban que esta preocupación excesiva radicaba en la enfermedad de Beatriz, que tenía una aversión extrema al agua. Esto limitaba su vida y requería atención especial. Era un caso extremo de hidrofobia. No consentía beber agua, de modo que tenía que satisfacer su sed con zumos o leche. Para ducharla, había que proceder con toallas húmedas, que aún así provocaban un alto nivel de ansiedad en ella y sólo una vez en semana la duchaban más profundamente, lo que derivaba en situaciones bastante desagradables: gritos, llanto, ansiedad, y en múltiples ocasiones, vómitos, acompañados de fiebre elevada, que tardaba varias horas en remitir, eso sí, de modo espontáneo. No podía observar grandes superficies de agua, como el mar o un lago, e incluso se negaba a salir a la calle en días grises, por miedo a que la lluvia la sorprendiera... 

1月10日

Los majos reyes magos

Hoy, a recién estrenado 10 de enero de 2oo6, presento mi enfado oficial con los reyes magos de oriente.

Esto, en realidad, viene de lejos, que leche!! Ya de chico tenían unos detalles que no te gustaban mucho, pero no fue eso lo que empezó a mosquearme, sino la complicidad extraña y más que demostrada que tenían con mis padres… y yo no lo entendía muy bien, la verdad…

Que yo creo que tiene tela… a ver… ellos reparten millones de juguetes a millones de niños, y resultaba que cuando yo pedía algo “era muy caro”. “Mis padres están idiotas”, que pensaba yo… cuidao que con la de cosas que traen los joíos abuelos en los caballos gibaos esos y ahora resulta que no me puedo pedir un puto regalo de más porque se pasa en 3000 pesetas según el juicio de mis padres… que ya ves qué podían entender de un presupuesto de un montón de millones que manejaban los abus, cuando papá y mamá se dedicaban a mover números de 6 cifras recién alcanzadas para encajar el fin de mes… Pero me decían “como mucho te podrán traer  el tragabolas (que recuerdos, tamaruca…) pero olvídate del futbolín… no ves que son muchos niños en el mundo? Claro, no te digo, a ver si ahora mi futbolín de 3 al 1/4 va a privar a 500 millones de niños de regalos… bag, ni caso… estos no entienden de la macroeconomía de los abus orientales… Pues si hombre, mis cojones!! que al día siguiente allí estaba, en primera plana, mi tragabolas (mi operación o mi camión bombero, según fuera el caso), pero te podías meter debajo del sofá, a riesgo de que jamás nunca volvieras a poder sacar la cabeza, a buscar el futbolín o aquella segunda cosa que hubieras pedido, que te podía dar el sol en noche de luna nueva... Y lo que más me repateaba era el posterior “si ya te lo dije que iba a ser mucho” de rigor que me soltaban papá y mamá… no te jode con los espabilaos… pues la próxima vez hacéis vosotros la carta directamente… Para mi que la pasaban a limpio antes de ponerle el sello; estos no jugaban limpio, seguro!!

Era como el temita de la bota. En mi casa siempre se dejaba un zapato la noche del 5 de enero para “marcar” tu territorio e indicar a los abus dónde tenían que dejarte tus juguetines, y éstos aprovechaban para meterte dentro una bolsita de gominolas y chuches varias que acompañaban a los regalos (digo que esto pasaba en mi casa, porq luego me enteré que en otros lados se dejaba un calcetín, que menuda mierda de bolsa iba a caber en esa prenda, pero ellos sabrán lo que hacen). Pues claro, yo con toda mi picardía (era peque, pero no gilipollas, o al menos no hasta tal punto) solía sacar unas botas para el agua que tenía, de un número más, y de una longitud considerable, para que cupieran más dulces porquerías en su interior (creo q de hecho nunca usaba esas botas, y hacían su uso de 5 de enero a 5 de enero). Pues no fallaba el comentario… apenas aparecía por el salón con el ostentoso calzado ya estaba mi madre “no hace falta que saques uno tan grande, si te van a dejar los mismos caramelos”. Me cago en mi sangre!!!, ya lo sabía ella… “si si si, bueno, yo dejo este, por si acaso… total si ya q está aquí…!!” 

Pues nada, a la mañana siguiente, allí estaba la bolsita de golosinas en mi pedazo de bota del 38, del mismo tamaño, con el mismo contenido y hasta del mismo color que la de mi hermano, que había dejado una jodida chancha de verano de un mísero 36. Venga ya hombre… definitivamente, la próxima carta la escribís vosotros, q coño!

Si total, luego eso siempre lo hacía mal para ellos… Como aquel año después de mi primera desilusión con el futbolín, me negaba a escribir la carta y ellos “erre que erre” con la mierdecica de la postal pa los abus… q sino la escribía no me iban a traer nada… claro que con la mafia que tienen estos con los de oriente, ya cualquiera se fiaba. Pues nada, yo a lo cómodo:

Queridos reyes, Un scalextric.

“Pero a ver, Jesús, no seas tan rata… Pon algo más, que así no te hacen caso…”

Ya estamos otra vez tocando la moral. Pero bueno, digo yo que si reciben mil millones de cartas en dos semanas, agradecerán que nos dejemos de monsergas y vayamos al grano, no? Igual me valoran el gesto de la concreción y este año me traen extra el futbolín, aunque sea con 3 muñecos menos… ya tampoco me atrevo a exigir!! Pero nada, parecía de nuevo que no daba con la tecla y q la brevedad era mala. Pues nada, ya q me pongo escribir pido to lo q se me ocurra, si total, me van a traer lo q le salga de la pollilla a ellos!!

Pero si algo me hacía gracia era la gilipollez que repetían todos los años. Me levantaba y salía a mirar mis juguetes y cuando terminábamos de desenvolver regalos saltaban mis padres “venga, ahora vamos a casa de las titas a ver qué han dejado allí”.

Mmmmmm, a ver, si yo seguramente es que soy muy tonto, pero yo ya no es por no andar, si yo es por ellos… ¿Por qué coño no lo dejan todo en la misma casa? Tienen que ir dejando retales por ahí esturreaos? Es que yo no lo entiendo… además… si allí no he dejao Katiuska! El caso es dar por culo!

Pero ya lo más gracioso era cuando venía mi hermana mayor de recoger su regalo de casa de su novio y le habían dejado la misma colonia que en mi casa! O.o. A ver si es que no están tontos!! Eso ya no es un despiste, eso ya es de mandaros mirar, eh abus?? Mirad que igual no tenéis en vuestro librito de magia solución para el Alzheimer. Ya me temía lo peor!!

Pero claro, encima ellos trabajan la noche del 5 al 6 y no le pidas más. Si hay algún error (para mi q ni miran las cartas, y encima si las escribo con monosílabos malo… no te jode!! Si me van a ignorar igual) ya te apañas para arreglarlo tú! Misteriosamente, mis padres, chivatos oficiales de sus incompetentes majestades, terminaban averiguando de qué tienda había salido el fallido regalo en cuestión, y allí tenías q ir tú, como mucho con tus papis o hermanos (que qué culpa tendrían ellos, no? *-)) a arreglar el entuerto.

Y esto no se podía quedar ahí, para joder la marrana un poco más, el día 7 empezaba la maravillosa moda de las rebajas, y ya se sabe la fantástica ecuación:

Rebajas + devoluciones = día de mierda.

Y aquí llega la anécdota de mi más reciente desesperación.

Málaga, sábado 7 de enero de 2oo6, 11:45 de la mañana, centro comercial Erosky, tienda “woman secret”. Voy con una amiga a cambiar una prenda de lencería que a saber cual de los 3 listos le ha encargado pequeña. Jamás vi una cola tan bestial. Daba la vuelta entera a la tienda. Se ve que los pobres hombres no tienen mucha idea de lencería fina y en este tipo de regalo concreto acertaron más bien poco!!!

Más de una hora más tarde, 25 metros más adelante (a menos de medio metro el minuto), un intenso dolor de riñones después (calcula el tiempo de la situación con el reloj que más te identifiques), afianzo mi idea que llevo meditando algunos años atrás. Voy a romper lazos con los abuelitos asiáticos. Esto no puede seguir asi!! Es una relación perdida!! Pero eso no había quedado ahí! Rozando la 1 de la tarde, hora y cuarto después de empezar a hacer cola, hay un revuelo. Había llegado una pareja de africanos (doy el dato más para entender los comentarios q indico a continuación que por el morbo) que al parecer había elegido la alternativa de comprar algo sin guardar cola. No me fastidió especialmente que quisiera colarse, sino sobre todo el hecho de que los gritos que motivaron estuvieron a punto de despertarme… pero nada, seguí en mi sopor.

Al final, me enteré que cuando vino el agente de seguridad a explicarle que la cola no es por un placer especial de la gente de aquí, sino por una costumbre un poco rara para ordenar prioridades, no fue porque fueran avisados por la cajera de propia iniciativa, sino q ellos los mandaron llamar. *-) No si encima de cornudos… Parece que los gritos de “fuera, fuera” “una hora y cuarto llevamos aquí ya nosotros” y otros varios, se hacían más vivos con los de a media voz “y luego dicen que si hay racismo”. Yo creo que me hubiera sentado igual de mal que hubieran sido de castellón, y más si grita usted con esa voz de pito, señora. Prefiero que pasen otros 15 y se calle!! Por cierto, vaya bragas feas, coño… ya es gana de hacer hora y cuarto d cola para eso!!

Mientras tanto, entre gritos y gritos, “coladores” expulsados, me doy cuenta de que ya estamos a un turno de ser atendidos. Por una vez me sentí importante. Le propuse a mi amiga colar a la gente y no pagar aún, para mantener un poco más esa sensación de poder!! Después de todo, en ese momento éramos alguien!! 40 metros de personas haciendo cola nos envidiaban!  Pero una vez que pagáramos y nos fuéramos,  quien nos iba a mirar en la calle!! Mi propuesta fue rechazada con una mirada digna de “the ring II”

Por fin nos atienden!!!! Cambiamos la prenda, cambiamos el ticket y…

….

Pi pi pi pi pi pi pi pi …. O.o.... Ahora por qué pita la mierda estaaaaaaaa........................... quiero irmeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.........

Otra vez 100 personas mirándonos…

Menos mal que se acercó una chica simpatiquísima, nos cambió la bolsa y todo solucionado… Hora y media después, a la puta calle!!

Definitivamente, creo q voy a proponer a mis amigos y familia pasar de sus jodidas majestades, hacer un esfuerzo económico por no perder la costumbre, y en próximos años, hacernos algún regalito los unos a los otros y nos matamos el gusanillo!! A ver si lo hacemos mejor que ellos!!

 

Fin de fiesta

Quería asomarme por aquí, felicitaciones de año nuevo a un lado (os felicitaré igual a mitad de marzo, que sigue siendo un día detrás de otro en el que el calendario no se detiene…) para explicaros y dejaros una cosa un poco especial para mí.

 

Pero este 2006, (culpemos al dato para los empeñados en valorar la vida de nuevo a partir de estos días en que el tiempo parece paralizarse y extinguirse para recomenzar) no me está ofreciendo demasiado tiempo para mí, así que tendré que dejar pasar cuatro o cinco días para estabilizar mis ocupaciones y escribir con más calma (prometo volver con las deudas bajo el brazo… ahora mismo apenas me puedo detener unos minutos).

 

Antes de nada, presentar mis agradecimientos a todo el que pase por aquí y se detiene a leer mis pensamientos y las opiniones de otros a los que algo los anima a dejarse leer (o aquellos que simplemente entran, miran, sonríen o vomitan y cierran), pero sobre todo, mil gracias muy especiales a aquellos que además ofrecen sus ideas y reflejan su opinión (que en la mayoría de los casos termina siendo más interesante y gratificante que el propio texto). Me encanta que os compartáis. Incluso hubo un comentario, que me hizo gracia, que se “quejaba” de que eran los comentarios más extensos con los que se había cruzado… pues sintiéndolo mucho, yo no puedo más q sentir eso como un halago.

 

Y ahora a lo que voy… Presento mis más sentidas disculpas a todo el que haya ofendido mi texto. Por los comentarios recibidos he comprobado que ha sido objeto de un debate un poco frustrante, y esto tiene una explicación muy básica, que para darle más sentido a mis disculpas cabe reseñar que era muy previsible. Me refiero a que el tema que fui a tocar es más propicio para la reflexión personal que para la exposición de ideas al público.

 

Cuando un tema de debate se refiere a algo lógico y objetivo (el statut, la “ley anti-tabaco” o la influencia del lenguaje en el sexismo… qué se yo…) pues aunque uno tenga unas ideas formadas, la exposición de otra ajena puede “iluminar” la nuestra propia y hacer que, en parte o todo, empecemos a verlo diferente.

 

Pero cuando se trata de algo tan personal, espiritual y etéreo como la fe, todo cambia, porque esa  opinión se basa mucho más en el sentir de cada uno, en la necesidad personal de formarse un universo externo en función a nada en concreto, que en unas datos lógicos, cuantificables y objetivos. Y está claro que si algo se cree porque se siente desde adentro, poco se puede (ni se debe) cambiar.

 

No obstante, leídos los comentarios que surgieron de la entrada anterior, obtuve una conclusión: Creencias y modo de ver la vida a un lado, todos coincidieron (coincidimos) en que la navidad les dice algo, les cambia (para bien o para mal) o cuanto menos, detectan un claro cambio en los demás. A pocos dejan impasibles estos días (bien que los disfrute o más que les pese).

 

Pues bien, como filosofía básica me obligo a sacar todo lo positivo de lo que ocurre a mi alrededor. Todo trae algo positivo o negativo según se examine desde una perspectiva u otra. Los celos, por ejemplo, vienen dados porque se valora más lo que otra persona nos deja de dar que lo que nos otorga en realidad. Si un hombre valorara que es la persona más importante para su pareja, y que ésta le regala la mayoría de sus miradas, los más importantes susurros, los más fundamentales silencios, y los más sinceros e intensos besos, en vez de examinar que de vez en cuando necesita su intimidad y/o prefiere relacionarse con otras personas que con él (y por qué no, preferentemente en su ausencia), es más que probable que la balanza lo llevara más a abrazar infinitamente a su pareja que a pensar (y demostrar) que no está recibiendo lo justo de ella.

 

Cerrando… sólo pretendo ver la navidad (y la vida) del mejor modo, y si veo que un calendario (la muerte, un día nublado, una nueva compañía, un amor frustrado o la soledad) modifica mis sensaciones, el humor de las personas, o el desarrollo de ciertos aspectos de la vida en general, prefiero buscar una interpretación (siempre acorde a mi mismo, claro) que me reporte un motivo para abrazar al mundo antes que una excusa para detestar al universo.

 

Ya sabéis, sobre todo, mejor sed felices!!